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Asesta varias cuchilladas a dos ancianos al repelerlo a paraguazos cuando intentaba robar en su casa de Cartaya

  • Los hechos han tenido lugar durante la madrugada de este viernes, cuando un hombre se coló en el domicilio de los agredidos mientras dormían

Asesta varias cuchilladas a dos ancianos que intentaron repelerlo a paraguazos al intentar robar en su casa de Cartaya Asesta varias cuchilladas a dos ancianos que intentaron repelerlo a paraguazos al intentar robar en su casa de Cartaya

Asesta varias cuchilladas a dos ancianos que intentaron repelerlo a paraguazos al intentar robar en su casa de Cartaya / Jordi Landero (Cartaya)

Eran las dos y media de la madrugada de este viernes y J.A.T. y su marido -un matrimonio de septuagenarios que han preferido no revelar sus identidades por miedo- se habían quedado dormidos en el sofá del salón de su domicilio mientras veían la televisión.

Hasta ahí todo normal si no es porque ella se despertó de repente y observó que la puerta que da acceso al patio de la casa estaba abierta, al tiempo que pudo escuchar un ruido procedente de la zona de habitaciones.

No lo dudó e, inmediatamente, despertó a su marido tras lo que juntos recorrieron el pasillo donde se encuentran dichas estancias con el objeto de comprobar que todo estaba bien.

Así empieza el relato de lo que les ocurrió en la denuncia que J.A.T, ha interpuesto este viernes en el puesto de la Guardia Civil de Cartaya por los hechos que sucedieron justo a a continuación, y a la que ha tenido acceso Huelva Información.    

La misma prosigue describiendo que al llegar su marido al dormitorio de ambos, e intentar abrir la puerta del mismo nota que "no puede" porque "hay algo que se lo impide", y que al lograr asomarse al interior de dicha estancia "ve como hay un hombre escondido tras la puerta", al que le preguntó "¿tú que haces ahí?".

El marido recibió varias cuchilladas El marido recibió varias cuchilladas

El marido recibió varias cuchilladas / Jordi Landero (Cartaya)

Sin mediar palabra, el hombre lo empujó, "sin darle tiempo a reaccionar, por lo que su marido cae al suelo", tras lo que el presunto ladrón salió al pasillo, donde estaba ella, la cual llevaba un paraguas en las manos ya que era lo único que le había dado tiempo a coger para defenderse.

La mujer prosigue relatando en la denuncia que le asestó varios paraguazos en la espalda, arrojándole el individuo a ella una gorra, que era lo único que llevaba en la cabeza, además de una mascarilla blanca tras la que ocultaba su rostro.

Inmediatamente después, siempre según el relato de la denunciante, el hombre salió corriendo hacia la puerta principal de la casa, y que al estar ésta cerrada con llave volvió sobre sus pasos por el pasillo hasta el salón, donde vuelve a encontrarse con su marido, al que al intentar evitar su huida "vuelva a empujarlo y a tirarlo al suelo", logrando finalmente salir por la puerta que da acceso al patio trasero, tras lo que subió por las escaleras que dan a la azotea, pasando de ésta a las de otras dos viviendas vecinas hasta saltar a la calle y huir corriendo.

J.A.T. también indica en la denuncia que durante todos estos hechos el hombre "porta un cuchillo de grandes dimensiones en la mano", con el que "produce numerosos cortes" tanto a la denunciante, como a su marido, destacando especialmente un corte en la mejilla izquierda y un golpe en la cara de J.A.T.

Al domicilio se trasladaron inmediatamente agentes de la Guardia Civil, los cuales fueron alertados por los propios agredidos, y posteriormente una patrulla de la Policía Local de Cartaya, pudiéndose comprobar que el autor de los hechos había revuelto dos dormitorios, aunque creen que "no se ha llevado nada".

Afortunadamente los cortes quedaron en rasguños Afortunadamente los cortes quedaron en rasguños

Afortunadamente los cortes quedaron en rasguños / Jordi Landero (Cartaya)

Sobre el agresor, la denunciante y su marido afirman que era "alto y delgado y moreno de piel", que "no habló en ningún momento" y que, aunque llevaba una mascarilla durante el  forcejeo "se le quitó", por lo que la denunciante "pudo verle la cara", afirmando en este sentido que "podría reconocerlo si volviese a verlo".

Finalmente asegura que "pasó todo muy rápido", y que afortunadamente, y a pesar del miedo que ambos pasaron, todo "ha quedado en un gran susto".

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