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Tópicos sobre los sevillanos que nos dan 'mucho coraje'

Dos flamencas bailan junto al Guadalquivir.

Dos flamencas bailan junto al Guadalquivir.

El verano es tiempo de viajar, de conocer a gente nueva, compartir experiencias y romper con los estereotipos...o no. Madrileños, canarios, gallegos o catalanes comparten hoteles, playas, chiringuitos y discotecas. También los andaluces, a los que se les asocia directamente con la fiesta, la siesta, los chistes y el flamenco. Especialmente esto último a los sevillanos, a los que casi que se les pide que lleven la guitarra incorporada en su equipaje. Poco a poco Sevilla se encarga de revisar sus tópicos, pero aún queda mucho para que el 'miarma' deje paso a esa versión más cosmopolita de una ciudad aún encerrada en la defensa a ultranza de lo suyo...¡y olé! He aquí cinco tópicos sobre los sevillanos que nos dan mucho coraje.

  1. El sevillano está todo el día de fiesta (feria): En Sevilla hay buen clima (casi siempre), buena gastronomía y buena gente (por lo general), pero no se vive continuamente de fiesta. La Feria dura una semana, y algunos van sólo uno o dos días a lo largo de la misma.
  2. El sevillano no perdona la siesta: Después de comer en Sevilla no se charla con amigos, ni se va al cine, se trabaja o se realizan actividades extraescolares o laborales. De 15 a 18, todos a dormir la siesta para cumplir con el tópico del sevillano (andaluz).
  3. Todos los sevillanos saben bailar flamenco y contar chistes. Es posiblemente lo que más nos acompaña. Junto a nuestros nombres y nuestro lugar de nacimiento aparece una guitarra y el emoticono de la carcajada. Da igual la personalidad que tengas, si dices que eres sevillano, obligatoriamente tienes que bailar flamenco, contar chistes y estar siempre animado. Prohibido ser un 'sieso'.
  4. Todos los sevillanos tienen un cortijo. Uno de los tópicos más conocidos es del sevillano con cortijo, como el que tiene unos pantalones vaqueros. Si no tienes un terreno y montas a caballo, no eres sevillano. Y no, esto no es así. Porque la mayoría de los sevillanos cuando pisan un cortijo es para celebrar una boda. 
  5. El vocabulario del sevillano. Por último, y posiblemente, el que más de quicio saque al sevillano es el tema de su acento y su vocabulario. Porque ser sevillano no significa tener que decir cada dos por tres 'miarma', 'arsa' y 'olé'. Ya lo explicaron perfectamente Manu Sánchez y Roberto Leal en defensa del andaluz. Criticar el uso de la 'c' 'z' para enmascarar un ataque a la pobreza resulta una mentira que exagerada se convierte en una injusticia tremenda. 

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