Una visita que fue una declaración de intenciones

Juanma Moreno Bonilla, que hoy tomará posesión de su cargo de presidente de la Junta de Andalucía, quiso reservar su primer acto tras su investidura por el Parlamento de Andalucía para realizar una visita a Manuel Clavero Arévalo, uno de los padres del Estado de las Autonomías tal como hoy lo entendemos. Con este acto, que se desarrolló en la intimidad del despacho del profesor Clavero, Moreno Bonilla no sólo quiso vincularse a la mejor tradición del centroderecha andaluz, sino también intentó transmitir la idea de que su Ejecutivo, lejos de suponer una amenaza para el autogobierno de nuestra comunidad autónoma -como algunos pretenden-, quiere consolidar y continuar la senda de una Andalucía con capacidad para tomar sus propias decisiones.

Manuel Clavero -presidente del Consejo Editorial del Grupo Joly, editor de este periódico- fue una de las primeras voces en reivindicar una autonomía de primer nivel para Andalucía, igual que la de Cataluña o el País Vasco. Esta idea partía del convencimiento de que nuestra comunidad, por historia, cultura, peso demográfico y extensión geográfica, no podía ser tratada como una región de segunda división. Andalucía no era ni es más que nadie, pero tampoco menos. La defensa valiente de esas ideas no siempre encontraron el eco deseable en una oligarquía andaluza que prefería seguir siendo subsidiaria de Madrid. Finalmente, su enfrentamiento a su propio partido, la UCD, le obligó a dimitir de su puesto de Ministro de Cultura en 1980.

Si hay alguien que representa la mejor raíz humanista, moderada y reformista del centroderecha andaluz ese es Manuel Clavero. Por eso, la visita de Juanma Moreno Bonilla, justo cuando va a arrancar el Gobierno del cambio, es toda una declaración de principios y adquiere una significación especial y esperanzadora. Frente a los que en los últimos días actúan como agoreros y profetizan un Gobierno andaluz que mermará nuestro autogobierno, desmantelará el Estado de bienestar y reducirá los derechos de los ciudadanos, el nuevo presidente ha querido lanzar el mensaje de que el cambio no será un comenzar de cero, sino una continuación de la tradición autonomista andaluza. Andalucía es y será siempre leal al conjunto de España, pero también exige respeto y plena igualdad con el resto de las autonomías.

Manuel Clavero aprovechó la visita de Moreno Bonilla para recomendarle equilibrio y sensatez en su acción de Gobierno. Si el presidente hace caso de sus palabras, el cambio en Andalucía será una realidad.

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