La política en España ya es cosa de cinco

La quinta oleada del Clima Social elaborada por Metroscopia para este periódico confirma la tendencia a la fragmentación de la política española que se viene observando desde hace tiempo. El llamado "pentapartidismo" se consolida, ya que cinco formaciones (PSOE, PP, Ciudadanos, Podemos y Vox), en el caso de celebrarse hoy unas elecciones generales, superarían el 10% de los votos sin que ninguna alcanzase el 25% de los mismos, algo que no ocurría en nuestro país desde 1978. Desde la debacle de UCD, la llegada del PSOE al poder y la unificación del centroderecha en el PP, en España había regido lo que se denominó "bipartidismo imperfecto" debido a la necesidad de pactos con los nacionalismos vasco y catalán cuando el partido ganador no conseguía la mayoría absoluta. Sin embargo, la gran recesión económica desatada en 2008 y la aparición del fenómeno conocido como la "indignación" han propiciado la fragmentación del espacio político tanto en la derecha como en la izquierda, con la aparición de tres formaciones que, pese a sus subidas y bajadas, tienen vocación de permanecer: Ciudadanos, Podemos y Vox.

En este sentido, las encuestas confirman lo ocurrido en las elecciones autonómicas andaluzas del 2-D. Al igual que en Andalucía, el PSOE ganaría hoy las generales, pero no obtendría una mayoría suficiente para gobernar. Sin embargo, el bloque del centroderecha (la suma de los escaños de PP, Ciudadanos y Vox) sí daría para formar un Ejecutivo. De confirmarse estos datos, nuestra comunidad no habría sido más que el primer capítulo de un relato que acabaría con el regreso al poder del PP (partido que gana por muy poco su particular pulso con Ciudadanos por el trono del centroderecha) tras la aventura de Pedro Sánchez y su moción de censura contra Mariano Rajoy.

Las elecciones andaluzas y la encuesta de Metroscopia dejan claro que la capacidad de negociar y articular pactos, tanto en la izquierda como en la derecha, es ya una virtud fundamental para poder alcanzar el poder. Los años del bipartidismo y de los electorados cautivos han dado paso a un panorama mucho más abierto y plural. Tanto los partidos como las instituciones deben adaptarse a esta nueva pluralidad y dar voz a las distintas tendencias sin cordones sanitarios ni boicots que lo único que harían es aumentar el malestar de importantes sectores de la población y su desafección al sistema.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios