Desgraciadamente sabemos que ocurre porque los desafortunados acontecimientos vienen sucediendo desde hace largo tiempo. Me refiero a las incidencias que daban lugar hace sólo unos días protagonizadas por los vecinos y comerciantes de la Adv. Costa de la Luz y c/ Punta Umbría de la barriada Nuevo Molino, que una vez más se manifestaban para exigir "presencia policial permanente" hasta que no se ponga fin a la ocupación de un inmueble propiedad de Aliseda, que lleva varios años como "centro neurálgico de drogadictos, prostitutas y gorrillas". Los hechos, graves por sí mismos, y las lógicas demandas, constituyen una evidente preocupación y estupor para el resto de los habitantes de la capital, sobre todo si vivimos en zonas de la ciudad donde estos casos nos parecen, no sólo insólitos e intolerables sino inconcebibles en el uso de las normas cívicas exigibles de nuestro tiempo. Sabemos, por los medios de comunicación y por la diligencia informativa de quienes están padeciendo esta situación, qué pasa. Preguntamos por qué pasa. ¿Cuál es la razón por la que, como la propia AAVV Costa de la Luz, denuncia "Cada día que pasa se va haciendo más difícil soportar la pesadilla por la que están pasando las más de 1.000 familias que residen y que tienen que ver la degradación de un barrio que era conocido en Huelva por sus actividades lúdico-culturales"? Sólo así se entiende que ante actitudes agresivas y antisociales que, al parecer, impunemente ocurren, además de otras deplorables carencias, descontrol e inseguridad y "el lamentable estado" de sus infraestructuras, aceras, escalinatas o jardineras y demás deficiencias que requieren de obras inmediatas, estos sufridos ciudadanos demanden justamente cuanto se ha venido solicitando al Ayuntamiento de Huelva para que "cumpla sus compromisos" que no son ni más ni menos, los que se ejecutan o deben ejecutarse en cualquier otro barrio de la capital. Una lacra que no favorece, precisamente, la calidad urbana que exigimos todos los onubenses.

Por eso insistimos en preguntar "¿qué pasa?" ¿Por qué no se ha solucionado a su debido tiempo el conflicto? Que se nos informe por parte de la autoridad que corresponda, cuál es la razón por la que el problema no se ha resuelto desde el momento en que surgió y cómo se ha extendido a lo largo de los últimos años. La práctica de un butrón en uno de los locales colindantes del inmueble ocupado, denunciado también a la Policía Nacional, según los vecinos, es una prueba más de la desidia del equipo de gobierno municipal. Salvo Ciudadanos, que sepamos (corríjasenos si nos equivocamos), que prometió llevar el problema a la Junta Local de Seguridad, no sabemos que nadie más se haya pronunciado por la grave situación que viven los vecinos de esta barriada. Cabe pues preguntarse por qué "ninguna de las autoridades competentes" -como aseguran los afectados- actúan para poner fin a esta enojosa pesadilla.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios