Si buscas en Google La Hora Cervantes, encontrarás una deliciosa imagen con un letrero sobreimpresionado. El letrero dice "Un festival que cuenta con la colaboración del Instituto Cervantes". El festival es el Otoño Cultural Iberoamericano (OCIb), cuyo árbol, con las letras Ib haciendo de tronco y frutas de variados colores en la copa simbolizando la diversidad étnica y cultural de los países que componen la Comunidad Iberoamericana, acompaña al eslogan. La imagen es la de una niña de espaldas, con blusa blanca, falda roja y trenza de pelo muy negro, que se pone de puntillas para pintar en una pared el número 2018, también en vivos colores, indicando que acaba de empezar el OCIb 2018. Averiguarás que se trata del más reciente programa de este título, que duró 33 minutos y 58 segundos y que está dirigido y presentado por Antonio Gárate, a modo de incursión en el espacio diario La Hora Cultural, que cada jueves se transforma en La Hora Cervantes.

La hora Cervantes es la madrugada, al filo de la media noche, el instante en que las 12 pm del jueves se convierten en la hora cero del viernes. La cita fue una hora antes al pie del pirulí, nombre que el pueblo de Madrid adjudicó a Torrespaña, la torre de telecomunicaciones que alberga el centro de control. Pero advertí, no sin un punto de decepción, que los platós no están en la torre sino en los edificios anexos. La amabilidad de todas las personas de recepción, acompañamiento, maquillaje y peluquería, cámaras, técnicos,… y del propio Antonio Gárate contribuyó a crear la atmósfera relajada ideal para enfrentarse a una experiencia insólita para la mayor parte de nosotros. Compartir protagonismo con Afra Rubino, hija de padre sueco y madre italiana, formada como guitarrista flamenca en la Fundación Cristina Heeren, de Sevilla, fue otro atractivo del programa.

Los espectadores de España, Iberoamérica y Estados Unidos, a través del Canal 24 Horas, pudieron saber del OCIb y de forma especial, de las dos excelentes exposiciones de fotografía coproducidas con el Instituto Cervantes: la de Antonio Gálvez, que se exhibe en el Museo de Huelva, y la de Jesse A. Fernández, en el Real Alcázar de Sevilla. Es una oportunidad para disfrutar en primicia del arte de la fotografía, contemplando a algunos de nuestros escritores y artistas favoritos retratados por dos de los más grandes. Como yo disfruté de mi noche en TVE.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios