No, no crean que voy a entrar en analizar en profundidad la Cumbre del Clima que se está celebrando en Madrid. Y no lo haré. Entre otras cosas porque este problema del clima tiene mucho de ideologización y, más aún, de politización oportunista, así como unos criterios mediáticos con sesgos no desdeñables que en lugar de otorgar el protagonismo y el liderazgo a los científicos que, sin obviar el problema, reconocen las dificultades para predecir el futuro con los modelos climáticos actuales que muchos consideran poco adecuados. Sin embargo, se va a la estela de Greta, la adolescente sueca convertida en lideresa lo que, sin deslegitimar su opción personal, pone en evidencia la incapacidad resolutiva, el incumplimiento de los acuerdos supuestamente tomados y la escasa repercusión de los mismos como demuestra el hecho de haber celebrado, con ésta, ya veinticinco cumbres, surge la pregunta: ¿Han servido para algo? Y, por ende, ¿qué garantías nos ofrecen de que ésta sí que lo hará?

Dicho esto, les prometo: "por mi bicicleta; también podría hacerlo por mi coche o mi reloj, más aún, prometo por mis gafas, la ría de Huelva o el Conquero y la Plaza de las Monjas…" y si fuera catalán o vasco, también, podría hacerlo -por ser respetuoso con ellos- diciendo "Visca el Barça" o "Aupa Athletic", que en mi casa, como se viene haciendo desde hace años, la basura va a reciclaje repartiéndola en los contenedores adecuados y correspondientes para que nuestro futuro sea mejor. De lo que no estoy tan seguro es de que ese futuro sea lo prometedor que necesitamos viendo la falta de respeto institucional vivida en la toma de posesión de los cada vez peor llamados "padres de la Patria". Sobre todo, un problema conceptual existe, los señores diputados y senadores nos representan a todos y no a sí mismos. Si a ello añadimos dos presidencias pusilánimes y excesivamente ideologizadas gestionando dieciséis y veinte formaciones distintas, es comprensible que el clima del Legislativo esté muy enrarecido, la temperatura política suba y se produzcan "golpes de calor" que afecten a toda la población ante el dominio del mal estilo, la zafiedad, el radicalismo y con el "río revuelto", la aparición de los especuladores independentistas que aprovechan las debilidades de los demás para rentabilizar los destrozos, presentándose como auxiliadores de la gobernabilidad pero a cambio de aceptar "sus aspiraciones".

Mientras, se sigue perdiendo empleo y disminuye la afiliación a la S. S.; el Informe Pisa resulta demoledor; la derecha cada vez menos eficiente; deciden los militantes y no los electores; aparecen nuevas imputaciones en Andalucía por "papeles ocultos" … sigue "otorgando el que calla" y aún falta la traca que puede ser un próximo vicepresidente, jurando ante el Rey su fórmula sí que puede ser de "calentamiento global".

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios