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Qué "bonito" es compartir ilusiones, solidarizarse con los compañeros, tolerar a los que no son amigos!… Y sobre todo, ¡qué "suerte" lo indulgentes que son los políticos!

A saber… Esta pasada semana, hemos conocido la creación de una plataforma dentro de Ciudadanos, Ciudadanos Eres Tú, encabezada por Igea, que exige una serie de reformas a la cúpula de su partido para conseguir una mayor dosis de autocrítica y una reforma de sus estatutos que impidan los hiperliderazgos (léase Inés Arrimadas). Aseguran sus miembros que deben dar voz a las minorías, de forma natural y sin generar odio, así como cambiar el rumbo del partido hasta conseguir que la gente vuelva a creer en él (¡qué "bonito" todo! ¿Verdad?) ¿Tendrá que ver con el ansia del poder?

Paralelamente, surge otro movimiento, esta vez en Andalucía y abanderado por Teresa Rodríguez, que ha desatado serias controversias. La primera de ellas decidir su nombre: ¿Podemos? ¿Adelante Andalucía? ¿Anticapitalistas? ¿Izquierda Anticapitalista? ¿Izquierda Unida? Rodríguez pretende romper con lo anterior por su desacuerdo con el Gobierno estatal de coalición (léase Iglesias) ¿No huele a nuevo partido? ¿Tendrá que ver con el ansia de poder? Este situación actual de la izquierda en Andalucía ha hecho que aumente mi admiración por esa salida, razonable y razonada, del exlíder de IU, Antonio Maíllo.

En este contexto, ¿por qué no va aspirar Cortés a crear un partido político? ¿No lo tiene Guitarte para defender únicamente a Teruel? ¿Tendrá que ver con el ansia de poder?

Parece inevitable que en las "mejores familias", ante cualquier eventualidad, sus miembros dejen de sintonizase, se miren con suspicacia y se señalen culpables por lo que sea. Lo peor es que una vez emprendida la lucha por el poder, esa lucha basada en pisar a quien se adelanta, ese dar un codazo a quien te acompaña, pero "involuntariamente"… Ya no hay marcha atrás con la pérdida de confianza. Pero en política, además, el ciclo termina en un Juego de Tronos; en aspirar a más poder gracias al poder que se tiene; en un acto de suprema soberbia: aparto al líder para "ponerme yo".

¿Por qué para mejorar la estructura de un partido hay que crear una plataforma liderada por una persona que no quiere hiperliderazgos? ¿Cuál es la verdadera razón de la falta de unidad de la izquierda en España y que cada uno vaya por un camino diferente? ¿De verdad son necesarios más partidos políticos? ¿No será que "más vale ser cabeza de ratón que cola de león"?

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