Nixon, Biden y Enrique Ruano

Biden y Kamala Harris asumen sus cargos y son observados por un mundo que persigue liderazgos

H ACE 52 años el joven Enrique Ruano fue lanzado desde un séptimo piso de la calle Príncipe Bergara de Madrid, llamada entonces general Mola (uno de los promotores del golpe de estado del 36). Fue asesinado por miembros de la Brigada Político Social por formar parte del Frente de Liberación Popular; había sido detenido unos días antes. El atestado del juez decía: "El cadáver está en decúbito supino, con los brazos encogidos, así como las piernas flexionadas, habiendo a la altura de la cabeza y hacia el lado derecho un charco de sangre". Enrique era un ferviente católico conectado con las comunidades religiosas de base de su época, pero su posicionamiento político no le hizo merecedor de la compasión del ABC de la época, quien tituló: cuatro comunistas detenidos. Uno se suicidó arrojándose desde un séptimo piso.

Aquel mismo 20 de enero de 1969 accedió al poder Richard Nixon, siguiendo la tradición en la política de los Estados Unidos. Si por algo recordamos a Nixon es por ser el primer presidente americano en dimitir, y lo hizo gracias al escándalo Watergate sacado a la luz por The Washington Post; aquello supuso un hito en la historia del periodismo, lo del joven Ruano no.

Hoy volveremos a ver la tradicional ceremonia de la elección del presidente estadounidense, pero en un escenario sin público y con una ciudad tomada por el ejército; un signo claro de los tiempos, donde la tradición y la ley ya no son suficientes. Joe Biden y Kamala Harris asumirán sus nuevos cargos, y serán observados con impaciencia por un mundo que sigue persiguiendo liderazgos fuertes, aunque en la historia de la política ya sabemos que ese tipo de dirigentes soñados suelen salir por sorpresa. Y como en el caso de Enrique Ruano, la toma de posesión de Biden va a coincidir con otra gran tragedia, en este caso la de 6.000 hondureños que marchan a pie hacia Norteamérica. Ha sido precisamente ese recambio presidencial el acicate para que tanta gente desesperada se lance a una aventura tan peligrosa. Buscan compasión en el nuevo "gran hombre blanco".

A pesar del coronavirus, de la incertidumbre y la enfermedad que nos acosan, la historia se repite: los focos iluminan solo un lado de la historia, y la vida y la muerte abundan en las sombras. No olvidemos mirar con perspectiva, donde nos señalan y donde nos camuflan la realidad. No olvidemos denunciar, a veces triunfa. No olvidemos la pobreza, la guerra, la injusticia.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios