Me agrada recordar a personajes que al paso del tiempo se les olvida y más aún si tuvieron una estrecha relación con Huelva. Hace unos días se cumplió el ochenta y cinco aniversario de la mortal cogida, y muerte dos días después, de un gran torero que marcó una época en la primera mitad del siglo XX. Un torero que pasó su adolescencia en Huelva y cursó sus estudios en el Instituto de Enseñanza Media La Rábida. Me estoy refiriendo a Ignacio Sánchez Mejías. Ignacio, formó parte de la cuadrilla de su cuñado Joselito El Gallo, quien más tarde le diera la alternativa, en Barcelona, con Belmonte de testigo.

Pero nuestro casi paisano era un talento especial, pues además de cultivar el arte taurino era un hombre de esos que llamaríamos del Renacimiento, pues era escritor, poeta, autor teatral, llegando a editar cuatro obras dramáticas bien valoradas en la época. Ignacio Sánchez Mejías formó parte de destacados Ateneos y fue amigo de poetas destacados como Rafael Alberti y Federico García Lorca. Una amistad que para el primero se tradujo en correrías en el ruedo, donde el gaditano hacia incursiones como aficionado y para el segundo en una maravillosa Elegía que García Lorca escribió bajo el dolor y la impresión de la trágica muerte de su amigo en la plaza de Manzanares, corneado por Granadino.

Siempre recordaré en mis años colegiales, en los Maristas, cuando me pidieron que recitara una poesía y mi hermano Antonio me hizo aprender aquella que recordaba la muerte de Ignacio Sánchez Mejías: "Cubrieron su cuerpo, con un blanco lienzo,/ cerraron sus ojos que aún tenia abiertos,/ unos sollozando y otros en silencio,/ de la triste alcoba todos se salieron".

Un gran torero que coronó su vida con la muerte en el ruedo. Un gran intelectual que se formó en el Instituto onubense del Conquero, que tanto significa para quienes también formamos nuestra educación en él.

Ignacio Sánchez Mejías no puede ser olvidado en ninguna de las facetas que cultivó en su vida. Su recuerdo en este agosto, nuevo aniversario de muerte, es un deber para los onubenses que nos sentimos orgullosos de su paso y vida juvenil en Huelva y de esa herencia literaria que nos dejó aprendida en las aulas de nuestro querido centro docente. Sánchez Mejías, pasa a la lista de honor de los alumnos del Instituto Rábida, junto a Juan Ramón Jiménez, al capitán Cortés y tantos otros que prestigian este templo de la enseñanza de Huelva que es para todos un altar de la historias intelectual onubense.

Me agrada unir a la lista de toreros de nuestra tierra el de este que un me de agosto de 1.934 pasó a la eternidad y gloria de la tauromaquia.

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