Análisis

Pablo Sycet Torres

… y en septiembre, Avíate!

… y en septiembre, Avíate! … y en septiembre, Avíate!

… y en septiembre, Avíate!

De todos los meses del año, septiembre siempre ha sido mi favorito, porque aunque no llega anunciando una rumbosa euforia de vida ni la inquietud palpitando en la masa de la sangre, tal como nos trae la primavera, sin embargo parece que nos ofrece los frutos ya maduros tras el frenesí estival de los meses que lo preceden en el calendario, y nos atempera las emociones contrapuestas para barruntar cómo el otoño llama a nuestra puerta a poco de que agosto haya agostado sus fulgores, casi sin avisar.

Tal vez sea por eso que septiembre tiene unas calidades líricas que parecen faltarle a otros meses, ya que hay dos canciones bellísimas que llevan su nombre y están muy directamente unidas a mi educación sentimental: todos mis finales de verano están condensados entre aquel principio inolvidable del “Septiembre se muere, se muere dulcemente…”, que cantaba Magdalena Iglesias en el Festival del Mediterráneo de 1966, cuando los festivales eran de canciones, competitivos y glamurosos –y yo aún tenía trece años–, y la sensación de melancolía que transmite la canción Septiembre que incluyó Carlos Berlanga en El ángel exterminador (1991), su primer álbum en solitario, y en la que escenificaba su ruptura de relaciones con Alaska y Nacho Canut, sus amigos y compañeros de mil aventuras y muchos éxitos musicales.

Además, septiembre llega este año colmado de satisfacciones para mí: el pasado miércoles 4 se inauguró en Huelva la exposición La aventura de imprimir la belleza, concebida en torno a la venturosa travesía de casi dos décadas de ConDados de Niebla, una revista de arte y literatura surgida en Huelva en el educador de los años 80 que consiguió hacer historia más allá de nuestras fronteras de mano de Juan Cobos Wilkins y de Julio Juste, director y responsable gráfico, respectivamente, y en la que yo estuve directamente involucrado al ejercer como ilustrador y como colaborador literario.

Y en esta misma Sala de la Provincia en la que está en curso la exposición, entre las obras de autores españoles contemporáneos que en su día ilustraron los 22 números de ConDados de Niebla, se presentará oficialmente el próximo miércoles 11 la Fundación Olontia de Arte Contemporáneo, que es la destinataria del patrimonio artístico y documental que he ido atesorando a lo largo de cuatro décadas, y es la prestadora de las pinturas que acompañan al material de ConDados de Niebla que puede contemplarse en las vitrinas expositoras.

Pero, además, esta noche sonarán en Huelva muchas de las canciones que he escrito en cuanto mis paisanos del grupo Avíate! salten al escenario instalado en la Plaza de la Merced para ofrecer su concierto Tres hombres y un destino, programado dentro de las fiestas de la Cinta. Y antes aún de vivirlo, estoy seguro de que yo me sentiré especialmente dichoso al escucharlas una vez más cuando esté terminando este sábado choquero y cinteado, porque aunque las letras de las canciones que he escrito para Fangoria y Luz Casal lleguen a públicos más amplios y generen más derechos de autor, realmente son aquellas que escribí para Avíate! las que más y mejor expresan mis emociones, y a la luz de la Luna de esta noche me invitarán a confirmar que no hay otro mes tan lúdico y placentero como septiembre.

3 Avíate! presenta Tres hombres y un destino esta noche a las 00:00 en la Plaza de la Merced de Huelva.

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