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Este domingo volvió al estadio una persona que, por asuntos de salud, llevaba más de cinco años sin pisar el coliseo onubense. La última vez que estuvo en el Nuevo Colombino fue en aquel Recreativo 2 - Llagostera 0 del doblete de Pedro Ríos, día que quien firma este artículo pensó que el cuadro catalán era carne de Segunda B y que el Decano, desde ese momento, iba a coger velocidad de crucero para encaramarse a la zona noble de la Segunda División. Mi olfato y yo. La velocidad de crucero la cogió, sí, pero para estamparse contra un iceberg que ni el Titanic. Y es que el capitán (le queda grande hasta la metáfora) que comandaba la nave y sus graciosos marineritos, que no eran capaces de llevar a buen puerto ni a un hidropedal, nos condenaron a un drama. Quizás hasta algo de ese drama lo termine pagando él… (¿la forense, pa cuándo?).

Quien regresó tras un lustro a la plaza albiazul ha estado al tanto de todas las convulsas vivencias del Decano aunque los duelos los contemplaba por televisión. Junto a hijo y nietos volvió a ver fútbol a orillas del Odiel y seguro que acabó un poco mosca con el empate final de la Balona, pero ando convencido de que disfrutó por regresar a casa muy bien acompañado y por ver a mucha más gente en la grada en esta categoría que cuando lo dejó en otra superior. Y apuesto a que vibró con las galopadas de Isi Ros o de Nano -vaya partidazo de ambos-, con el buen duelo de Morcillo, con las paradas de Nauzet (que ya ha salvado varios puntos) y que se lamentó, como lo hicimos todos, con esos goles cantados que se fueron al limbo una y otra vez.

Al finalizar el partido le comentó a su hijo: "Pues, pese al empate, no ha estado nada mal el Recre. Hay calidad, mordiente arriba, hemos tenido muchas ocasiones y eso que hay muchos lesionados y, además, con buen ambiente en la grada. ¿Pero no hubo quien vaticinó el apocalipsis porque uno se fue a Madrid llevándose a su tropa y decía que, sin ellos, se iba a caer el estadio con la entidad y toda la afición a cuestas?" Su hijo, un recreativista de sombrerazo, le contestó: "Sí, papá, pero esto siempre ha sido así. El Recre lleva toda la vida sobreviviendo incluso a los palos que les meten en las ruedas los de aquí, los de siempre. Por eso tiene tanto valor que hoy sigamos vivos e ilusionados". Y se emplazaron al próximo partido en casa. Frente al Cartagena. Casi nada.

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