Análisis

Manuel Gómez Marín

La normalidad formal para contrarrestar el caos

La normalidad formal como pretexto para contrarrestar la persistente anormalidad de la agitación que concentra la situación real del Decano. Después de las calamidades surgidas con los fracasos de dos ventas frustradas, el equipo de gobierno del Ayuntamiento apela a los sentimientos y esencia de todo lo que concierne alrededor de la entidad para reconducir los trámites con la oposición tras sembrar la deslealtad, desconfianza y provocar enfrentamientos donde los menosprecios se mezclaron con ataques personales. La afición asiste perpleja y cansada, junto a sus dos colectivos más allegados al sistema de control (Trust y Peñas) preocupados por la respuesta de este impacto reiterativo de tantas ineptitudes y promesas incumplidas abusando de la bondad general del recreativismo.

Otro simulacro de consenso porque la entidad "nos necesitan y también porque lo necesitamos" con la tregua hasta que aparezcan otros contratos de préstamos vinculados a Dogma Abogados y Economistas S L, representante de Eurosamop. Tras la tempestad llega la calma bajo el síndrome de ¡to er mundo é güeno! como aquella película satírica y de humor negro de Summers, el desaparecido director y dibujante sevillano con espíritu huelvano amante de los cantes del genial Toronjo y del saber vivir con la gracia de los leperos.

Entre el caos y el giro obligatorio de un Recreativo a dos velocidades ¡cómo cambia la perspectiva!. El perdedor Kripteia amenazó con impugnar su descarte, ahora ejecuta el control. Zephir, el ganador desengañado, busca el juzgado. El pacto silencioso de la dupla Krypteia Capital-Eurosamp es la opción preferente cuando antes eran insolventes para la mesa de contratación y asumen el poder de gestionar el presente y el ¿futuro? en todos los apartados. Cada final de junio el Recreativo juega el partido de su vida, esta vez sin prórroga y sin lanzar el último penalti. ¿Qué sorpresa nos deparará la próxima subasta pública pasado el verano?

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