Análisis

Juanma G. Anes

Lo que da votos es salvarlo

Es mi teoría y como tal la expongo. Al contrario de lo que piensa mucha gente, creo que gobernar el Recre no da votos en una situación como la actual: arrastrando una deuda brutal y en la tercera categoría del fútbol español. Lo que sí da votos, eso seguro, es salvarlo de la muerte. Me refiero al consistorio, claro. El Decano pasó en los 90 por una travesía en el desierto horrible hasta que con humildad y gente muy válida -mucha de la casa, por cierto- salió del pozo asentándose luego gracias a aquella operación de Pedro Rodríguez que tantos quebraderos de cabeza le generó; recordemos que hasta el TSJA le dio la razón. Pocos años atrás unos milloncejos no aportados por nadie -¡ay!- pudo haber cambiado la historia, pero no interesó. Parecía que la inanición acabaría en la desaparición del Recre… hasta que Huelva despertó y el equipo de gobierno popular dijo, claramente, que al primero de España había que mantenerlo con vida sí o sí. Estoy seguro de que ese gesto, junto a otros pasos adelante quitándonos complejos, le valió a Rodri su enorme periodo de gobernanza; también estoy convencido de que mandar en el Recre no le proporcionó ni medio voto en su última etapa, y menos tras cederle el testigo al peor elemento posible.

Cuando Cruz se asomaba a la alcaldía con el Decano enfilando ya el camino del cementerio parecía claro que, salvo el consistorio, nadie podía obrar el milagro. Pudo lavarse las manos, señalar a los culpables del desastre y decir lo siento por el Recre y por el recreativismo, pero la responsabilidad es de otros. Al revés: cogió el toro por los cuernos (no busquen aquí una metáfora de teriantropía, no sean mal pensados) y asumió un reto y un marrón enormes. Habrá cometido errores, pero no me cabe duda de que esa valentía, así como su respeto y dedicación hacia tantas otras manifestaciones onubenses (como debe hacer un buen alcalde), ayudó muy mucho a su mayoría absoluta posterior. Hoy el ayuntamiento comanda El Club tras asumir el riesgo y poner en él un dineral (de todos) impresionante; por eso me chirría que haya quien se ofenda por los que, antes de venderlo rápidamente al primero que pase por delante, queremos que se sepa hasta las veces que respira el aspirante. Todo para cerciorarnos de que el Decano queda en buenas manos. Qué narices, eso no me chirría: quien se ofende por eso o está alienado, o tiene intereses extraños o porta muy mala leche. O las tres cosas a la vez.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios