Análisis

NArciso rojas

La cátedra del rugby onubense

La próxima la escribes sobre nosotros! Me lo decía mientras trataba de buscar el mejor modo de estirar el gemelo que le suele dar problemas, justo antes de empezar el entrenamiento. Tras él aparecía otro del grupo que ya le había dado dos vueltas al campo corriendo. "¡No hagas fotos! Que después las subes a las redes y mi mujer, que piensa que estoy trabajando, se enfada conmigo".

Traen una camiseta del club para que la firmemos todos. Será el obsequio para los hermanos de Sevilla que el sábado organizan un partido de rugby de veteranos. No va a ser una simple tocata y fuga, será juego real. "Habrá que entrenar hoy con contacto, ¿no?" pregunta uno. "No, hombre. Si nos lesionamos que sea jugando, si no no vamos. Hoy tranquilitos". No suelen entrenar con placajes, todos sobrepasan los cuarenta y tantos, alguno más de cincuenta, y las cosas no están ya para tonterías; aunque siempre se escapa alguna percusión un poco más allá del límite. Es rugby, al fin y al cabo.

Hay mucha calidad en ese grupo. Los movimientos son más lentos que antaño, pero brazos, cinturas y piernas hacen el mismo recorrido de siempre. El balón en el aire es tenso, con spin, y los brazos están siempre fuera.

Los veteranos del rugby de Huelva tienen equipo para ir a Sevilla el sábado. Poco a poco, gracias a la obcecación de alguno, al apoyo del Tartessos y a las ganas de seguir jugando de todos, el grupo se ha convertido en un quince.

Los sub-16 acaban de salir del campo de entrenamiento. No les hacen caso a los que acaban de entrar, cosa que es una buena noticia porque, por fin, en Huelva, no es exótico ver a los veteranos en acción; es decir, son un equipo más de la estructura. Compañeros de club.

La vuelta de Sevilla será la que tenga que ser, el resultado será el que tenga que ser, y el tercer tiempo será lo que siempre es. Experiencias que hay que seguir sumando a la vida del jugador de rugby que es cada uno de ellos. Las puertas están abiertas a cualquiera, aunque no haya visto un partido en su vida. Allí estarán los catedráticos para enseñarle.

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