Estoy convencido de que si hubiera llegado a esta casa desde cualquier otro lugar del mapa y, especialmente, si lo hubiera hecho desde una cantera de renombre, hoy Alberto sería idolatrado por gran parte de la afición recreativista. Y no ahora, sino que incluso la temporada pasada, cuando tuvo un buen papel pero, muchas veces, secundario, todos hubiéramos reclamado mucho más su presencia. No es cuestión de chovinismo, que no hay que colocar en los altares 'per se' a todo lo que tenga DNI onubense pero, ya que estamos, un poco más de cariño y de reconocimiento creo que sí deberíamos darles a los que la sangre albiazul les corre por las venas desde siempre.

Llevamos muy pocos partidos para sacar conclusiones dogmáticas aunque haya algunas que asoman la patita claramente, pero no me resigno a destacar que, en este inicio de liga, Quiles ha dado un paso al frente importante. Entiendo que Monteagudo sabe el fútbol que tiene en sus botas y le ha apretado las tuercas con fuerza porque es consciente de lo que puede recoger de ellas. Hasta ahora (y obviando ese agujero negro global de Villarrobledo), el delantero onubense ha respondido incluso en una posición que, en teoría, no es su predilecta: no es ya por los dos goles en cuatro jornadas o por otros tantos que se le escaparon por muy poco -el domingo, sin ir más lejos, otro par-, sino por haberse convertido, también por las circunstancias, en el claro referente en el ataque del Decano. Por alto empieza a mostrar su poderío, la presión alivia, su visión de juego está fuera de dudas y ofrece un oxígeno tremendo cuando se necesita; sus galopadas con esas zancadas enormes causan estragos en el rival y no digamos ya sus fintas y cambios de ritmo y de dirección repletos de clase. ¿Que le sobra a veces algún toque y algún regate? Evidentemente; 24 años tiene. Le queda por aprender y mejorar aún, pero si se le puede exigir es porque vemos que la raíz es realmente buena.

Quiles está tirando del equipo arriba como Barroso tiró varias veces el pasado (y casi glorioso) curso, y como hizo todo el año Caye… Y tenemos a Chuli en la recámara agazapado como un león enjaulado. Lo dicho: no todo lo que sale de aquí es lo mejor, pero no hay nada mejor que lo bueno tenga su origen aquí.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios