Críticas'Malcriados'

Todo le luce...

Fotograma de la cinta de Felipe Martínez Amador. Fotograma de la cinta de Felipe Martínez Amador.

Fotograma de la cinta de Felipe Martínez Amador. / h.i.

Sección oficialHHHHH

Producción: Colombia y Argentina, 2015.- Duración: 111 minutos.- Dirección: Felipe Martínez Amador.- Guión: Mariano Vera.- Fotografía: Juan Carlos Gil.- Música: Pablo Borhi.- Montaje: Alejandro Parysow.- Intérpretes: Víctor Mallarino, Julieth Restrepo, Juan Fernando Sánchez, José Restrepo, Juan Pablo Barragán, Michel Brown, Marcelo Cezán, Cristina Umaña, July Pedraza, Julio Medina, Fernando Bocanegra, Laura Archbold, Andrea Gómez, Alejandro Riaño.

Esta es la segunda película de Felipe Martínez Amador con una larga trayectoria en la realización televisiva y en series de éxito en su país, tras su primer largometraje Bluff (2007). Esta segunda realización se inscribe en ese tono de comedia que el cine colombiano ha emprendido en los últimos tiempos y lo hace con esta visión mordaz, sarcástica y desenvuelta de esas familias acomodadas, de vida desahogada y dispendiosa, especialmente por parte de los hijos, unos auténticos irresponsables, inconscientes, insensatos y malcriados, capaces de dilapidar en poco tiempo el capital más desorbitado. Lo que puede plantearse en principio, por encima o por debajo de su aspecto satírico y burlón, como un conflicto generacional o paterno filial de familia desestructurada, tiene evidentemente otras intenciones críticas y aleccionadoras.

Manuel Rico, un poderoso magnate de la construcción, que ha quedado viudo, vive con sus tres hijos, Javi, Bárbara y Charly, en su esplendorosa mansión de la sabana de Bogotá, una confortable zona residencial en el Área Metropolitana de la capital de Colombia. La vida de los chicos es exageradamente exorbitante y escandalosamente dilapidadora: conducen coches de alta gama, viajan en avión privado, se corren juergas desmedidas y se desenvuelven en el ámbito social y mundano al margen de la autoridad paterna, de la propia familia y por supuesto de los negocios familiares con absoluta despreocupación, disolutos y derrochadores.

Manuel, a quien sus ocupaciones profesionales han alejado de la educación de sus hijos, no hace vida de ellos y el colmo de su desesperación ante tanto despilfarro de pagar cuentas costosísimas y de aguantar tanta ineptitud, es que su hija decide casarse con el clásico caradura, asediado por su deudas, que anda a la caza de una novia adinerada, el clásico caza fortunas. Sufre un infarto y para colmo de males la empresa entra en quiebra, ha sido denunciada por desfalco y padre e hijos tienen que huir a toda prisa cuando la casa es asaltada por la policía y los embargos que les caen encima. Todo lo cual les obliga a refugiarse en una miserable vivienda destartalada que el padre posee en Las Nieves, un barrio humilde de la periferia bogotana en las que cada uno ha de ocuparse de su manutención, trabajando como no habían pensado nunca.

La película, que está inspirada o es una nueva versión del film mexicano Nosotros los nobles (2013), de Gary Alazakry, se articula como una divertida fabulación a la que no faltan sus connotaciones sentimentales y melodramáticas, conjugadas con su aire desenfadado, ocurrente que propende muchas veces a la caricatura y lo grotesco. Un tipo de comedia amable de buen tono que exagera frecuentemente, tanto en lo coloquial como en lo gestual y a la que sobra más de un pasaje que no va más allá del guiño cómplice, el subrayado o lo ejemplarizante.

Algunos pueden sospechar el giro que en un momento dado se produce en la última parte del relato pero imagino que para la mayoría será una sorpresa. Lo cual confirma aquello de que nada es lo que parece -todo un golpe de efecto- y que los acontecimientos no son ajenos a los que pueden producirse en cualquier familia de este mismo porte y de muchos de sus miembros más jóvenes. No suena en vano la "salsa choke" de su banda sonora Todo le luce.... Las interpretaciones discurren en el mismo tono que la película.

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