Fila siete

Terror en la casa soñada

CineBox Aqualon Puerto Huelva.- T.O.: 'Dream house'.- Producción: Estados Unidos, 2011.- Duración: 92 minutos.- Dirección: Jim Sheridan.- Guión: David Loucka.- Fotografía: Caleb Deschanel.- Música: John Debney.- Montaje: Glen Scantlebury y Barbara Tulliver.- Intérpretes: Daniel Craig, Naomi Watts, Rachel Weisz, Elias Koteas, Marton Csokas, Rachel Fox, Jane Alexander, Lynne Grifin, Taylor Geare

Aunque todo es posible en el cine, mucho más con los vaivenes actuales a los que está sometido, se hace difícil imaginar que el director irlandés Jim Sheridan con títulos en su poder tan convincentes como Mi pie izquierdo (1989), En el nombre del padre (1993), The Boxer (1997), dramas tan personales como En América (2002) y Brothers (2009) y algún otro también notable, emprenda un thriller psicológico como el que hoy analizamos. Él mismo confiesa que le animó a afrontar esta nueva experiencia atraído por el tenso material que le presentaban y la habilidad del autor del guión para mantener la intriga en los espectadores. Sobre todo la idea del protagonista que vive dos realidades simultáneamente. Un comportamiento bipolar, diríamos.

Éste es el editor y escritor de gran éxito, Will Atenton, que deja su prestigioso trabajo en el que desempeña un gran poder como director, para irse a vivir con su mujer, Libby, y sus dos pequeñas hijas a un bello lugar de Nueva Inglaterra. Cuando disfrutan de esta nueva vida descubren que la casa por ellos soñada -así lo revela el título original-, ha sido el marco del horrible asesinato de una madre y sus hijos. En la localidad todos piensan que el asesino fue el marido, el único superviviente del crimen. Cuando Will inicia las investigaciones surgen los fenómenos más inquietantes y misteriosos y abundan los sobresaltos. Las pistas más fiables parece tenerlas una misteriosa vecina, Ann Patterson, que conocía a los desaparecidos.

La película, que ha suscitado numerosas polémicas a raíz de que su director, Jim Sheridan, se negara a hacer promoción del film ante la prensa por los cambios efectuados por sus productores, nos plantea de nuevo esa intriga sobrenatural en el recurrente escenario de la casa maldita. Bascula el realizador entre lo fantástico y el thriller, pero no lo hace con la destreza que le aplaudimos en las películas antes mencionadas, sobre todo a la hora de vivificar los elementos dramáticos de la trama. Parecen demasiados esos posibles golpes de efecto en los que abunda el guión de David Loucka y parecen más efectistas que efectivos según declaraba el director.

La intención de Jim Sheridan de que el relato penetre los instintos y las sensaciones terroríficas del espectador, no parece lograrse plenamente. El golpe de efecto que sufre la película se asimila difícilmente y la metamorfosis argumental no se traduce en algo que vaya más allá del desconcierto del espectador y de su deseo de que se aclare todo. Artificiosos, complejo y poco convincente al utilizar los estereotipos del género, resulta un tanto decepcionante. No así la actuación de Daniel Craig, que demuestra ser mucho más que el habitual intérprete de James Bond.

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