Cultura

Nueva versión de un clásico

Cinebox Aqualon Puerto Huelva.- Producción: Estados Unidos, 2009.- T.O.: 'Beyond a reasonable doubt'.- Duración: 105 minutos.- Dirección: Peter Hyams.- Guión: Peter Hyams.- Fotografía: Peter Hyams.- Música: David Shire.- Montaje: Jeff Gullo.- Intérpretes: Michael Douglas, Jess Metcalfe, Amber Tamblyn, Orlando Jones, Joel David Moore.

Nada puede extrañarnos que si en otros géneros se recurre frecuentemente al "remake", es decir a las nuevas versiones, ocurra también en otras especialidades, aunque sean tan elevadas, en cuanto a sus precedentes, como la película que hoy nos ocupa: Más allá de la duda, que no es más que un clon actualizado de todo un clásico, venerado por la crítica de todos los tiempos, de Fritz Lang, el realizador alemán que, alejado de títulos políticos tan ambiguos como Los Nibelungos (1923-24) o de su obra maestra Metrópolis (1926) o incluso M., el vampiro de Dusseldorf (1931), ya en su exilio estadounidense lejos de la Alemania nazi, emprende otro tipo cine en el cual destacan obras tan significativas como Más allá de la duda (1956), protagonizada por Joan Fontaine y Dana Andrews. Fue la última película que Lang dirigió en Estados Unidos.

Algún ingenuo podría pensar que en la nueva versión que ahora vemos, su director, Peter Hyams, además de guionista, montador y productor de la película, había pretendido un homenaje a Fritz Lang. Nada más lejos de su intención que no va más allá de un reciclado del tema original, actualizando un relato que nos sitúa en un mundo de alta tecnología en el ámbito de la relación y la comunicación, para sustituir el ambiente recreado hace más de medio siglo. Todo ello para introducirnos en una compleja trama que nos lleva al mundo del periodismo de denuncia y la corrupción de ciertos representantes de la clase jurídica. Como la vida misma.

Y así tenemos al joven periodista C. J. Nichlos, dispuesto a jugarse su profesión, con tal de probar la debilidad de las pruebas circunstanciales presentadas por un prestigioso fiscal de distrito, Martin Hunter, que goza de una intachable reputación pública pero tiene un historial de moral privada nada recomendable, dedicado a falsificar testimonios para lograr duras sentencias que condenarán a dudosos homicidas. Ello no reprime sus ambiciones de tratar de llegar a gobernador. C. J. Nichols no dudará en inculparse como sospechoso de asesinato, para tratar de descubrir la verdad. La joven ayudante del fiscal, Ella Farrell, se ve un tanto confundida entre los planes del periodista, del que está enamorada, y la actitud del magistrado. Todo se complica cuando se descubren los planes del reportero y Ella se ve entre la espada y la pared, cuando es quien conoce la clave del litigio.

Si seguimos la carrera como director de Peter Hyams, la vemos llena de altibajos ya que nunca fue capaz de imprimir a sus realizaciones la mayor fuerza y emoción. Aún así en la primera parte de Más allá de la duda advertimos un desarrollo narrativo interesante y prometedor, tal vez por el tratamiento cinematográfico, nada recio y vigoroso, por supuesto, pero con matices traducidos en planos vertiginosos que acaban por deslumbrar al espectador y confundirlo con semejante atropello descriptivo. Todo ello resulta muy sospechoso cuando el propio director es el responsable del montaje de la película.

En ésta dos jóvenes protagonistas: Jesse Metcalfe y Amber Tamblyn, tal vez porque Peter Hyams haya tratado de llegar más fácilmente a los menos veteranos de la audiencia. Para los que ya lo son ha contado con Michael Douglas, que más desdibujado e indiferente en su papel, ya lo había tenido al frente del reparto en Los jueces de la ley (1983). Todo ello para componer este menguado retablo sobre "la avaricia, la codicia y la falta de honestidad", según palabras del propio realizador. Quien, por otra parte, no ha salido de una trama torpemente planteada y desmañadamente resuelta. Lejos, muy lejos de aquella inolvidable película del genial Fritz Lang.

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