Cultura

Melodrama romántico

CineBox Aqualon Puerto Huelva.- T.O.: 'The time traveler´s wife'.- Producción: Estados Unidos, 2009.- Duración: 107 minutos.- Dirección: Robert Schwentke.- Guión: Bruce Joel Rubin basado en la novela de Audrey Niffenegger.- Fotografía: Florian Ballhauss.- Música: Mychael Danna.- Montaje: Thom Noble.- Intérpretes: Rachel McAdams, Eric Bana, Arliss Howard, Ron Livingston, Stephen Tobolowsky, Jane McLean, Brooklynn Proulx

En la mayor parte de las películas de nuestro tiempo hay algo que es muy fácil advertir: la absoluta falta de originalidad. Si esto no sería óbice para hacer una buena película y en muchas ocasiones de un asunto manido y trivial se ha logrado una obra maestra, en muchos otros intentos se ha fracasado. Una vez más estamos ante una adaptación de una novela que nos propone un recurrente viaje en el tiempo, algo que no es nuevo, ni mucho menos, en el cine.

Para Clare Henry es el amor de su vida y piensa que van a vivir unidos para siempre. Pero Henry, que de niño salvó su vida en un accidente de tráfico, es un viajero en el tiempo que padece una extraña anomalía congénita: una cronodiscapacidad. Su existencia gira en torno a un tiempo cambiante que avanza y retrocede de un año a otro, del futuro al pasado y viceversa, sin que él pueda controlarlo. Pese a que estos continuos desplazamientos inesperados no le permiten a Clare saber cuando volverán a reunirse, ella intenta de manera desesperada aferrarse al que es el amor de toda su vida, si bien tendrá que adaptarse a unas circunstancias nada convencionales.

El director de la película, Robert Schwentke, que nació y se crió en Alemania, escribió guiones para televisión en series tan famosas como Tattoo (1998). La llevaría a la gran pantalla en 2002, ganando el premio a la Mejor Película Fantástica Internacional en Fantosporto y el mismo galardón en el Festival de Cine Fantástico de Suecia. Al año siguiente dirigió Las joyas de la familia (2003). Como otros de sus colegas ha acabado dirigiendo en Estados Unido donde realizó una película de cierto éxito: Plan de vuelo: Desaparecida (2005),

En principio Robert Schwentke nos recuerda en este argumento, basado en la novela de Audrey Niffenegger, adaptada por el guionista Bruce Joel Rubin, habituado a este tipo de historias - recordemos Ghost (1990) y El diario de Noah (2004) -, ha querido seguir tramas tan sugerentes como su película Plan de vuelo: Desaparecida, pero también Timecop (1994), de Peter Hyams; Minority report (2002), de Steven Spielberg e incluso El curioso caso de Benjamin Button (2008), de David Finch. Curiosamente su protagonista Brad Pitt figura en este film como productor ejecutivo. Se trata otra vez de un relato de fondo romántico conmocionado por unas situaciones excepcionales.

En su relato Robert Schwentke provoca en muchos momentos la confusión del espectador, sobre todo porque pone en tela de juicio diversos aspectos de la narración, quebrando sensiblemente su proceso narrativo, no sólo en función de la propia trama sino en la caprichosa estructuración de la historia. Cabe admirar el buen hacer de los protagonistas Rachel McAdams y Eric Bana y ciertos momentos de la puesta en escena. Cuando se piensa que esta película la pudo hacer Gus Van Sant indudablemente se agudiza el grado de frustración que nos merece.

Con todo esto, por tantas circunstancias, este extraño film, apunta reflexiones considerables en torno a los viajes en el tiempo y una provocadora insistencia en el tema del amor culpable o irredento. Es quizás lo único que deje huella en el espectador más sensible y especialmente en los amantes de los melodramas románticos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios