Cultura

Hermoso y Diego Ventura salen a hombros en Burgos

  • El rejoneador navarro corta dos orejas a su primer toro · El torero sevillano consigue tres trofeos · El jerezano Fermín Bohórquez fue silenciado en su lote

GANADERÍA: Toros de Benítez Cubero, desiguales de presentación y juego, destacando segundo y tercero. TOREROS: Fermín Bohórquez, silencio y silencio. Pablo Hermoso de Mendoza, dos orejas y saludos. Diego Ventura, oreja con petición de la segunda y dos orejas. Incidencias: Plaza de toros de El Plantío de Burgos. Sábado 4 de julio de 2009. Última corrida de la Feria de Burgos. Media entrada. Los rejoneadores Pablo Hermoso de Mendoza y Diego Ventura salieron en hombros por la Puerta Grande al término del festejo.

Los rejoneadores Pablo Hermoso de Mendoza y Diego Ventura salieron en hombros de la plaza de El Plantío en el último festejo de la Feria de San Pedro de Burgos, donde pasearon dos y tres orejas, respectivamente, que pudieron ser más de acertar con los aceros y de atender la petición el palco; entre tanto Fermín Bohórquez, que encabezaba la terna, fue silenciado en su lote.

Pablo Hermoso de Mendoza se gustó en el primer toro, con el que estuvo templado en banderillas a lomos del caballo Chenel, encelando y cambiando los terrenos por dentro y finalizando con Ícaro y Pirata, con los que llegó mucho al tendido en una faena meritoria.

El torero navarro pudo cortar otro trofeo del quinto astado, un toro manso con el que tuvo que hacer todo pero con el que falló con el rejón de muerte. Lo más importante lo consiguió el torero estellés a lomos de Caviar en banderillas y, de nuevo, exponiendo mucho con otra de sus cabalgaduras más importantes, Pirata.

El sevillano Diego Ventura arrolló ante su primer toro, segundo de la tarde, en una faena que conectó rápido con el público, a lomos de Manzanares en banderillas y que hizo vibrar también montando a Morante. Remató en las cortas a lomos de Califa, exponiendo mucho.

Al sexto toro le cortó dos orejas después de una faena vibrante en la que volvieron a brillar los corceles Manzanares y Califa con un ejemplar deslucido y apagado, en el que todo tuvo que hacerlo el torero de La Puebla del Río.

El veterano rejoneador jerezano Fermín Bohórquez fue silenciado en sus dos toros. Con el primer toro no llegó a acoplarse nunca y con el manso cuarto pasó un mal rato.

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