Historias del Fandango

La Escuela de Teatro Infantil de Arte de la República

  • Rescatamos una iniciativa singular, como fue la creación y el funcionamiento de la Escuela de Teatro Infantil de Arte de la República durante un corto período de tiempo

La Escuela de Teatro Infantil de Arte de la República

La Escuela de Teatro Infantil de Arte de la República

Fue una compañía de niños impulsada y presidida por el socialista y dirigente de UGT José Bellerín y dirigida por  José García Andivia durante los últimos años de la II República. Los niños interpretaban entremeses y comedias cortas de ambiente andaluz y finalizaban sus actuaciones con cante y baile flamenco. El toque lo aportaba el cerreño Alberto Vélez, que a sus quince años era ya un guitarrista consumado, con tal brillantez que la prensa le llamaba "maestro" y "tocaor genial".

¿Cómo y por qué se constituyó la ETIA?

En parte, por la inquietud y el deseo de quienes gobernaban, convencidos del valor de la enseñanza; y en parte también por una situación económica tan difícil que el espectáculo era una opción con la que podrían ganarse la vida aquellos niños, como reflexiona Juan Francisco Canterla en su libro "El fandango de Huelva, 1730-1944". "Los maestros de canto y guitarra impartían clases de flamenco desinteresadamente a los niños... La inclusión del fandanguillo de Huelva en el plan de estudios tuvo que ver con la posibilidad de convertirlo en un medio de vida", afirma. Ayudar a consolidarse a la ETIA era una iniciativa de solidaridad con los niños pobres en una década marcada por el paro y la pobreza extrema que soportó la sociedad en los años 30. Atendiendo a ese objetivo, en una cuestación para ayudar a la Escuela y a sus integrantes, en septiembre de 1935 las personalidades más influyentes y poderosas de la capital ayudaron económicamente a dicho proyecto artístico. En las listas de donantes publicadas por los periódicos aparecían nombres como los del médico y poeta Rogelio Buendía; el alcalde, farmacéutico y gran aficionado al flamenco Pedro Garrido Perelló; el que más tarde sería alcalde Juan Rebollo Jiménez; el prestigioso cirujano Francisco Vázquez Limón y otros benefactores de la sociedad y la cultura onubenses.

Aplausos bien ganados

Como vemos en el seguimiento de la prensa, la ETIA obtuvo resultados muy halagüeños en sus actuaciones mientras gobernó el Frente Popular. Los públicos acogían a los niños con mucho cariño y la prensa los trataba también con gran afecto, merecidos por su quehacer. Se les miraba con evidente simpatía.

En sus actuaciones dentro de la provincia fueron muy aplaudidos en San Juan del Puerto, en Paymogo, en La Palma del Condado, en Nerva, en Riotinto... El cante por fandangos de Carmelita Varela y El Chavalillo,  acompañados por Alberto Vélez, más el baile de Cintita Robles, eran jaleado con entusiasmo por los públicos; en la representación de comedias cortas y entremeses intervenían Luisita Paguaso, Arsenia Hernández, Pepito Eugenio y otros pequeños actores.

La Provincia, 26.02.1936. La Provincia, 26.02.1936.

La Provincia, 26.02.1936.

En marzo de 1936 actuaron en la capital agasajando a la actriz de cine Raquel Rodrigo. Y en abril siguiente, Bellerín y García Andivia se atrevieron a llevar a su pequeña compañía nada menos que al maratoniano y gran Concurso Nacional de Cante Flamenco que organizó el Circo Price de Madrid, en el que actuaron fuera de competición. El impacto de su actuación fue grande, de manera que los dirigentes enviaron un telegrama a los medios onubenses en el que informaban de que "pabellón Huelva gran altura actuación peques. Hoy tarde actuaremos en micrófonos radio. ¡Viva Huelva!". El portavoz del Liceo se congratulaba de lo que había visto en el Price.

La Provincia, 06.05.1936 La Provincia, 06.05.1936

La Provincia, 06.05.1936

Y a raíz de aquel éxito, firmaron un contrato para actuar en el Teatro de la Zarzuela, donde debutaron en mayo al lado de Carmen Amaya y Miguel de Molina, ¡nada menos! Con esa vitola de éxito, la compañía de los niños regresó a Huelva, donde seguían actuando para recaudar fondos, porque las taquillas eran exiguas y  seguían necesitándolos para subsistir. Ante la situación de necesidad general que había, por la secretaría de la Escuela pasaban a diario numerosos niños aspirantes a integrarse en la misma.

La siguiente actuación se pospuso debido a una huelga general.

La Provincia, 30.06.1936 La Provincia, 30.06.1936

La Provincia, 30.06.1936

Ni los niños de la ETIA ni sus directivos podían imaginar que esta sería su última actuación en un clima de libertad, porque el 18 de julio estalló la Guerra civil y los militares vencedores reorganizaron en agosto su cuadro artístico y su dirección fue parcialmente sustituida por otra afín. Los nuevos mandos, aprovechando el tirón popular de la compañía llamaban a otros niños a sumarse: "Niños amantes del teatro. ¡Ingresad en las huestes de la Escuela de Teatro Infantil de Arte!". Las "huestes"... El lenguaje militar militarizando.

A partir de ahora, lo recaudado por las actuaciones de la ETIA no sería para los niños, sino para sufragar los gastos del ejército golpista.

Diario de Huelva, 30.06.1936 Diario de Huelva, 30.06.1936

Diario de Huelva, 30.06.1936

Excepto el guitarrista Alberto Vélez, ninguno de aquellos niños prosperó en el arte flamenco tras la experiencia de la ETIA. 

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La próxima entrega: El Litri, torero y seguiriyero

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