Cultura

Ensoñadora fantasía, dura realidad

CineBox Aqualon Puerto Huelva.- T.O.: 'The lovely bones'.- Producción: Estados Unidos, Reino Unido y Nueva Zelanda, 2009.- Duración: 139 minutos.- Dirección: Peter Jackson.- Guión: Fran Walsh, Philippa Boyens y Peter Jackson basado en en la novela de Alice Sebold.- Fotografía: Andrew Lesnie.- Música: Brian Eno.- Montaje: Jabez Olssen.- Intérpretes: Mark Wahlberg, Rachel Weisz, Stanley Tucci, Susan Sarandon, Saoirse Ronan, Michael Imperioli

El origen de esta película es la novela Desde mi cielo, de Alice Sebold, un libro muy conocido por cierto, todo un best seller, que han adaptado tres guionistas también notables: Fran Walsh, Philippa Boyens y Peter Jackson, responsables de las versiones cinematográficas de la trilogía El señor de los anillos (2001, 2002 y 2003). Por su parte el director, Peter Jackson, se sirve del relato para conjugar de nuevo su habilidad para suscitar la adecuada tensión en la historia y la relación entre los ámbitos terrestres y las elucubraciones fantásticas.

La película nos traslada a 1973 en el seno de una familia feliz, compuesta por un matrimonio y tres hijos. Susie, la hija mayor de trece años, conoce su primer amor. Todo se rompe cuando encuentra a un vecino de su misma calle que la engaña y acaba matándola. Susie se ve trasladada a una especie de ámbito intermedio entre la tierra y el cielo, donde se ve estremecida por contrapuestos sentimientos de rabia, tristeza y venganza, pero donde acrecen reductos de cariño familiar y el recuerdo emotivo de su primer amor, tristemente truncado. Entonces surge una inesperada relación entre Susie y su familia, sumida en una inconsolable aflicción por su muerte, mucho más cuando el cadáver de la chica no se ha encontrado y no hay ningún resultado positivo en la investigación policial.

Es evidente que al espectador más versado en cine la temática le resulte conocida ya que se ha tratado en otras películas, especialmente la más recurrente sería Criaturas celestiales (1994), del propio Peter Jackson, aunque los elementos argumentales sean distintos. En este caso el problema es la asunción de la realidad por dolorosa que resulte. En el escenario que nos recrea la historia encontramos imágenes de gran poder visual, junto a otras más decorativas, diríamos indulgentemente. Por lo demás hay como una deserción a lo largo de la narración de la emotividad que abunda en la novela original, lo que se trivializa en muchas ocasiones en el film.

Estamos entonces ante la auténtica fantasía new age a la vez oscura e intimista que para nada se parece, en cuanto a calidad se refiere, al precedente citado, aunque trate por todos los medios de igualarla, como si quisiera retornar a sus raíces. Aquí pasa un tanto por alto la gran tragedia familiar y su desintegración, centrándose en otras concesiones más afectivas y edulcoradas para un público complaciente.

En ese aspecto diríamos que un atractivo especial lo representa con airosos resultados la protagonista, Saoirse Ronan, candidata al Oscar por Expiación (2007), toda una prometedora revelación aquí consumada. La secundan acertadamente intérpretes tan conocidos como Mark Wahlberg, Rachel Weisz, Stanley Tucci y Susan Sarandon. Contrasta la convicción en el estilo propio de Peter Jackson con una resolución de la película en la que se echa de menos una cierta perspicacia, unos destellos más ocurrentes. Por el contrario hay un excesivo esteticismo, muchas veces gratuito y tendente a un trasnochado y pretencioso estilo kitsch. Realmente insostenible en muchos aspectos.

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