Cultura

Conflictos laborales

CineBox Aqualon Puerto Huelva y Multicines Al Andalus Punta Umbría.- T.O.: 'Horrible bosses'.- Producción: Estados Unidos, 2011.- Duración: 98 minutos.- Dirección: Seth Gordon.- Guión: Michael Markowitz, John Francis Daley y Jonathan M. Goldstein basado en un argumento de Michael Markowitz.- Fotografía: David Hennings.- Música: Christopher Lennertz.- Montaje: Peter Teschner.- Intérpretes: Jason Bateman, Charlie Day, Jason Sudeikis, Jennifer Anniston, Colin Farrell, Kevin Spacey, Jamie Fox, Donald Sutherland, Julie Bowen

Parece que eso de que unos cuantos amigos más o menos maduros se pongan de acuerdo para disfrutar de una juerga a todo trapo o cualquier otra conspiración, es algo que se está poniendo de moda en las comedias de Hollywood después del éxito de Resacón en Las Vegas (2009) y su inmediato sucedáneo Resacón 2, ¡Ahora en Tailandia! (2010), ambas de Todd Phillips, que veíamos el pasado mes de junio. Aquí el objetivo no es irse de farra sino de liquidar al jefe y acabar con los conflictos laborales que aquejan a los protagonistas. Pero dadas las circunstancias en que se desarrollan los hechos da lo mismo.

Tratando de rentabilizar ese mismo éxito el director Seth Gordon, con gran experiencia en series de televisión tan famosas como The Office, Community o Modern family, que debutó en el cine con el largometraje Como en casa en ningún sitio, se ha rodeado de un buen elenco de actores Colin Farrell, Jennifer Aniston, Kevin Spacey, Jamie Foxx y Donald Sutherland, para clonar mucho de cuanto vimos en las desmadradas comedias citadas.

Tres amigos, que encarnan Jason Bateman, Charlie Day y Jason Sudeikis, seriamente afectados por sus respectivos trabajos hasta el límite de la frustración, deciden de pleno acuerdo cargarse a sus jefes, interpretados por Colin Farrell, Jennifer Aniston y Kevin Spacey. Para ello contratan a un asesino a sueldo, al que da vida Jamie Foxx, poniendo en marcha una desatinada estrategia que les permitirá cumplir su funesto objetivo, esperando que ello resuelva todos sus problemas. El sicario les asesorará sobre la forma de perpetrar los crímenes.

Historia coral para poner en escena un planteamiento absurdo pero divertido, ilustrado con múltiples groserías, algunas de cierto ingenio y otras puro desmadre. Así se prodigan los chistes y frases en torno a cuestiones prosaicas cuando no chocarreras y de mal gusto y las salpicaduras insultantes contra el autoritarismo, el abuso de poder, el llamado mobbing y cuantas incidencias suelen hacer poco grato el trabajo cotidiano. Añadamos a ello el intercambio de los ejecutores que supone un juego siniestro pero jocoso y siempre disparatado.

Ocurre sin embargo que no todo lo que bien empieza bien acaba y es que el ocurrente planteamiento que empieza funcionando bien para poner en solfa las ingratas realidades sociales de nuestro tiempo, tratando de apuntar una conciencia de clase, se convierte en una interminable serie de gags que, a fuerza de repetirse y de gastar su humor, termina por no lograr una mayor o mejor inspiración para este tipo de comedias. Y eso que los magníficos intérpretes del reparto hacen todo lo posible por conseguirlo.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios