recital flamenco en la casa colón Espectáculo en el Palacio de Congresos

Arcángel se viste de Don Quijote

  • El cantaor onubense inicia la gira de presentación de su nuevo trabajo discográfico, 'Quijote de los sueños', arropado por un auditorio lleno y entregado · Propuesta valiente al musicar los poemas de Wilkins

El Auditórium del Palacio de Congresos de la Casa Colón se vistió anoche de su estampa más hogareña para recibir a uno de los hijos predilectos del arte flamenco de nuestra ciudad. Un patio de butacas entregado desde el primer tercio que interpretó, arropando constantemente al gran elenco que pasó por el escenario y que fueron todo un lujo.

La maestría en la voz de Eduardo Fernández Jurado introdujo con gran esmero y conocimiento, como es de costumbre en él, las propuestas del nuevo disco del cantaor de padres alosneros. Un prólogo lleno de guiños a la valentía de musicar los poemas más cultos y acercarlos al formato más popular con acierto todo un arte cotidiano como es el flamenco. No olvidó afirmar que el escenario se llenaría de grandes músicos, la mayoría de ellos también onubenses.

Comenzó con unos tangos incluidos en su anterior trabajo discográfico, para ir posteriormente mostrando en un formato más acústico la mayoría de las piezas de su Quijote de los sueños, basado en poemas del reconocido escritor onubense Juan Cobos Wilkins y también de José Luis Ortiz Nuevo. Para este disco ha contando con la inmejorable colaboración como arreglista y pianista de David Peña Dorantes, y de las guitarras de Miguel Ángel Cortés y Daniel Méndez, que también le acompañaron en este concierto. De lo más destacado fueron los tangos Pa qué tanto discutir, las alegrías Alas y olas, la soleá Vivo por recordarte y los fandangos a Paco Toronjo que dan título al disco, y que fueron con los que el respetable se volcó definitivamente con el artista. También han colaborado Antonio Orozco, que canta un tema junto a él, Jesús Cayuela e Isidro Muñoz, entre otros.

El concierto, lleno de intenciones y con una dirección concreta, se movió en perfecta sincronización con los grandes músicos que le acompañaban. Gente de la tierra como Miguel Bermúdez al piano, Pedro Vinagre al bajo, Antonio Coronel a las percusiones y batería, Agustín Diasera a la percusión, y en los coros los Mellis. Y para rematar el colorido aportado por una serie de invitados que le dieron todavía, más si cabía, una excelente puesta en escena. El guitarrista cordobés José Antonio Rodríguez, Makarines y la almonteña Macarena de la Torre.

En todo momento supo llevar Arcángel su voz desde los registros más suaves, hasta las alturas más codiciadas. Sorprendió de gran manera la soleá que cantó con las guitarras en una tonalidad altísima, sonando con un brillo inusual en este tipo de cantes.

Como otros músicos de la tierra, ha elegido comenzar su gira de conciertos en Huelva, por y para su gente. En este caso la entrega es absolutamente precisa, llena de emotividad y ciertamente entrañable. En una de las pocas intervenciones en las que departió con el público, a parte de agradecer gentilmente la presencia de tanta gente, afirmó que era una noche muy especial, no sólo para él, sino para todos los que le acompañaban.

Durante todo el repertorio, se le vio a gusto, disfrutando de la puesta de largo del que quizá sea de largo su proyecto más personal y ambicioso. Cantó con gusto, con la satisfacción del trabajo bien hecho y con cierto respeto ante la respuesta y la acogida que puede tener su particular visión de los sueños.

Jugar en casa se nota, pero lo más importante es recibir el calor sincero de quien te quiere de verdad. A pesar de todo, su presencia en el esfuerzo y dedicación constante ha dado como fruto en todo este tiempo cuatro trabajos discográficos en los que queda presente la propia historia de este cantaor. Aún así, sus sueños continúan, con lo que siempre tendrá unos objetivos que alcanzar.

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