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Músicas contra la peste | Mozart Mozart en las trincheras

Wolfgang A. Mozart (Salzburgo, 1756 - Viena, 1791) Wolfgang A. Mozart (Salzburgo, 1756 - Viena, 1791)

Wolfgang A. Mozart (Salzburgo, 1756 - Viena, 1791)

Mozart estrenó La flauta mágica el 30 de septiembre de 1791, cuando apenas le quedaban nueve semanas de vida. La obra combinaba una trama de cuento de hadas con toda una simbología masónica, que el compositor conocía bien, pues había escrito mucha música para las logias vienesas. El encargo le llegó del propio libretista, Emanuel Schikaneder, cantante y director desde 1789 del Theater auf der Wieden, aquel para el que la obra fue concebida, un teatro de arrabal, cuyo carácter popular se debía a que estaba destinado a la representación de obras en alemán, pero no a que acogiera piezas vulgares, como a menudo se escucha.

Pese a que conserva su carácter de singspiel (esto es, obra en alemán que mezclaba partes habladas y cantadas), Mozart, que la llamó Grand Opéra, recurrió a mezclar en ella diversos estilos, de la canción popular (en la que se expresa el personaje de Papageno), a la gravedad de la ópera de Gluck (Sarastro y los sacerdotes) o la espectacularidad florida del belcanto italiano (la Reina de la Noche).

En el año 2006, el director británico Kenneth Branagh llevó La flauta mágica al cine. La tradujo al inglés y la ambientó en las trincheras de la Primera Guerra Mundial, alejándose radicalmente de la sobriedad de Bergman, que había filmado la obra para la televisión en 1975, a través de un lujoso diseño de producción y una panoplia inacabable de efectos especiales. Por ejemplo, podemos ver aquí a la soprano Lyubov Petrova, que encarnó a la Reina de la Noche, cruzando el firmamento en medio de un rapto místico, como una auténtica superwoman, mientras pide a su hija la muerte y destrucción de Sarastro. Sí, lo han adivinado, a golpe de coloratura, la Reina de Mozart se convierte hoy, con esas mismas palabras, en nuestro agente especial contra el bicho

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