Huelva de ayer a hoy

El viejo Instituto Rábida se rejuvenece

  • La avenida Manuel Siurot se convirtió desde el curso 1933-34 en un espacio para la cultura, donde los jóvenes onubenses podían desarrollar sus estudios en un gran edificio

Imagen de los años cincuenta de la avenida de Mnauel Siurot.

Imagen de los años cincuenta de la avenida de Mnauel Siurot. / Roisin · ARCHIVO MUNICIPAL HUELVA

La avenida hacia El Conquero en una imagen de ayer. La avenida hacia El Conquero en una imagen de ayer.

La avenida hacia El Conquero en una imagen de ayer. / JOSUÉ CORREA

Es el instituto de siempre, como se diría en castizo el de toda la vida y si se quiere, un poco en más intelectual, por el que pasaron nuestros más celebres personajes de la provincia como Juan Ramón Jiménez.El instituto es toda institución, pues su construcción es fruto de la reivindicación estudiantil que empieza a funcionar en plena II República. Después de deambular por viejas casonas de la ciudad e incluso conventos, como el de San Francisco o de la Merced. Por aquí pasaron grandes catedráticos, todos aquellos represaliados en la dictadura lo que de alguna forma en algo se benefició esta ciudad tan olvidada de todos.Este instituto, gloria de a educación onubense fue sufriendo el paulatino abandono y el desinterés de las instituciones académicas, al menos hasta el día de hoy que la Junta de Andalucía ha puesto en marcha su restauración.

El amplio abanico de institutos abiertos en toda la ciudad hizo que las autoridades políticas y académicas se fijarán más en los de las barriadas, como si el centro de la ciudad no fuese también un gran barrio en sí mismo.

El viejo instituto debería convertirse en lo que ha sido siempre, un lugar de referencia para la educación de esta ciudad. Ejemplo de reivindicaciones cuando aquí se reclaman pocas cosas, e igualmente un templo para la educación de nuestros chavales. Si nosotros no apostamos por ellos, ¿quién lo hará? Sin olvidar la referencia intelectual de la que sus paredes son testigos. Ni mucho menos hay que olvidar el hecho de que estamos ante uno de los pocos edificios monumentales que tiene la ciudad, de José María Pérez Carasa.

La fotografía del instituto es toda una evocación de lo que será la avenida de Manuel Siurot, el que fuera maestro de niños pobres a los que dedicó toda su vida.

Una carretera de tierra con solo unas aceras, nada que ver con todo el trasiego que tiene hoy día, ya que además de ser un paseo hacia El Conquero y el santuario de la Cinta, comunica con la avenida de San Antonio.

Se deja ver la zona residencial en sus inicios, proyectada por José María Pérez Carasa. Un paseo de los Naranjos con su cancela, en la que aparecen subidos unos niños. Una zona todavía en expansión y que con el tiempo se vería repleta de viviendas unifamiliares. Es una fotografía en la que se ve cómo la ciudad va a ir despertando urbanísticamente en una de las zonas más hermosas de la de Huelva.

En la falda de El Conquero

La fotografía de Roisin, base para una postal, se ve cómo esta zona de la finca Conquero irá convirtiéndose en un espacio residencial. Entre los chalés se puede ver aún el cabezo. Esta es la zona por donde corría el acueducto subterráneo que desde el depósito de agua en la zona alta de la Fuente Vieja conectaba con el pozo de Ragaza, que venía a dar agua a la población y conectaba con el ramal hacia San Pedro.

El soto bosque

Una de las características de la avenida Manuel Siurot fue la de contar con árboles de gran porte que fueron creando una zona de soto bosque para hacer más agradable el caminar por este paseo. Hoy la zona está completamente colonizada por los chalés y edificios públicos. El viejo instituto sirvió también de amparo para otros centros educativos que le dio personalidad, como el Diego de Guzmán y Quesada y más arriba con el Alto Conquero.

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