Coronavirus

“Hemos trabajado muy a gusto porque es por un bien común”

  • Juana González Gómez y Fabián Albé Través son la encargada del servicio de limpieza de interiores y el cristalero en el Ayuntamiento de Punta Umbría

Juana González Gómez y Fabián Albé Través. Juana González Gómez y Fabián Albé Través.

Juana González Gómez y Fabián Albé Través. / J. Landero (Punta Umbría)

Juana González Gómez y Fabián Albé Través son la encargada del servicio de limpieza de interiores y el cristalero -aunque por la actual crisis sanitaria hace ahora de todo-, en el Ayuntamiento de Punta Umbría, respectivamente, y como el resto de compañeros, llevan ya más de dos meses “a piñón” luchando contra la propagación del coronavirus en dicha localidad costera.

Así lo han relatado ambos a Huelva Información, añadiendo que con la llegada de la desescalada, no solo no han bajado el ritmo de trabajo, sino que lo han tenido que “reforzar” porque la gente se está reincorporando a sus puestos de trabajo y porque cada vez hay más personas en la calle.

Según Juana González, cuando todo esto empezó, para ella concretamente el pasado 12 de marzo, “nos sentamos con el Ayuntamiento y decidimos iniciar de inmediato las labores de desinfección tanto en interiores como en la calle, sobre todo teniendo muy presente las noticias que nos llegaban sobre lo que estaba sucediendo en Madrid”. “Bajo ningún concepto queríamos que eso llegase a Punta Umbría y nos pusimos manos a la obra”.

En su caso concreto, además, reconoce que su forma de actuar y sus decisiones han estado “muy marcadas” desde el primer momento de la crisis por lo que le iba contando una hermana suya que vive en la capital de España.

Afirma por otra parte que antes de empezar se estableció un protocolo de actuación tanto para la limpieza viaria, como para la de limpieza del interior de los edificios municipales, concretando en primer lugar la necesidad de usar todo tipo de material de protección: EPIs, gafas, mascarillas, guantes o monos de trabajo, entre otros, poniendo en valor que “desde el primer momento hemos estado abastecidos de todo tanto por parte del Ayuntamiento, como por la empresa concesionaria en la que trabaja –Urbaser-.

El cristalero y la encargada del servicio de limpieza. El cristalero y la encargada del servicio de limpieza.

El cristalero y la encargada del servicio de limpieza. / J. Landero (Punta Umbría)

A partir de ahí los 40 trabajadores adscritos al servicio de limpieza viaria, y los 29 del de interiores, “empezamos todos a una y por cuadrillas, mañana y tarde, a desinfectarlo absolutamente todo”. En el caso del interior de los edificios se centraron en pasamanos, pomos, suelos, mostradores, ordenadores, teclados, baños o accesos; y en el de la limpieza viaria en la desinfección de todas las calles del municipio con el apoyo de tractores equipados con atomizadores.

De los primeros días recuerda Juana González con gracia la “enorme sorpresa” que entre los funcionarios municipales causaban las trabajadoras cuando entraban a limpiar los distintos departamentos: “equipadas con los EPIs y el resto de protecciones no se nos reconocía y muchos de ellos incluso se llegaron a asustar, o nos confundieron con el ejército a tenor de las imágenes que les llegaban a través de la tele”.

Por su parte Fabián Albé subraya que “todos hemos trabajado muy a gusto porque éramos conscientes de que estábamos haciéndolo por el bien común”, a lo que añade que “todos hemos ido a una para superar esto y para salir de esta crisis lo mejor posible”.

Con respecto al día a día, ambos aseguran que el “único miedo que muchos de nosotros hemos pasado ha sido al llegar a casa por el riesgo de contagiar a nuestros familiares”. “Al llegar a casa me desinfectaba todo, lavaba la ropa, y hasta que no me duchaba no entraba en contacto mi familia”, apunta Fabián, a lo que Juana añade que trabajando “no he pasado miedo porque me he sentido protegida y segura en todo momento, y porque creo que estamos haciéndolo todo con mucha responsabilidad”.

Como encargada del servicio, Juana quiere dar las gracias por una parte a todos los empleados del servicio “porque han trabajado hasta la extenuación y sin escuchar ni una queja”, al Ayuntamiento y a la empresa “porque han trabajado codo con codo con nosotros”, y al pueblo de Punta Umbría en general “por su excelente comportamiento durante el confinamiento”.

Sobre todo lo que ha pasado, Juana se muestra convencida de que “va a marcar un antes y un después en la vida de todos. Esto nos ha dado una buena lección de humildad que nos tiene que llevar a valorar cosas que hasta ahora no hemos apreciado”. Por su parte Fabián se queda “con la unión de los trabajadores y con el compañerismo y el respeto que hemos tenido entre todos”.

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