Huelva

La caída de un cable de alta tensión obliga a cortar la entrada de la A-49

  • El fuerte viento registra el derrumbe de un muro de un solar en la calle Ramón y Cajal que afecta a cuatro vehículos

Consecuencias del derrumbe de un muro en la calle Ramón y Cajal. Consecuencias del derrumbe de un muro en la calle Ramón y Cajal.

Consecuencias del derrumbe de un muro en la calle Ramón y Cajal. / alberto domínguez

El temporal volvió a ensañarse con Huelva. En esta ocasión una caída de un cable de alta tensión en la entrada a la capital por la A-49 provocó que se desviara todo el tráfico a la H-30 por los hospitales. Así lo informó el Ayuntamiento de Huelva a través de sus redes sociales en la tarde-noche de ayer. Previamente, este diario se hizo eco por conductores afectados por el corte. Según señaló Bomberos a Huelva Información, el aviso llegó sobre las 20:10, y se dirigieron hasta la localización en labores de prevención. Minutos más tarde continuaban en el punto del suceso a la espera de que llegasen los técnicos. Por otro lado, a las 20:28, Bomberos recibió un aviso de derrumbamiento de un muro en la calle Ramón y Cajal que había afectado a cuatro coches. Allí, según pudo saber este periódico, el muro caído pertenecía a un solar y dañó a cuatro coches. Daños en cristales y abolladuras. Por su parte el 112 señaló que registraron seis incidencias en la provincia.

Por lo demás la jornada de ayer Huelva volvió a ser una odisea para los onubenses. El temporal regresó con fuerza. La lluvia y el viento fueron el suficiente obstáculo para que las calles de la capital estuvieran desérticas en gran parte de la jornada. Tan solo la manifestación de los pensionistas hizo frente a una climatología que sigue escondiendo el sol y las buenas temperaturas.

Estos últimos días de invierno están dejando huella tanto en la capital como en la provincia, donde las consecuencias han sido unos destrozos que se contabilizan en millones de euros. Huelva amaneció gris una vez más y las primeras gotas comenzaron a caer alrededor de las 12:00. Un tintineo de agua que apretó con el paso de los minutos y terminó convirtiéndose en un imponente aguacero.

Otra vez se vieron chubasqueros, paraguas abiertos -muchos se quedaron por el camino a causa del fuerte viento-, gorros que intentaban arreglar la ausencia del paraguas, y charcos, muchos charcos. Ríos de agua que recorrían algunas de las cuestas con más pendiente, como Manuel Siurot, o falsas tapaderas de charcos escondidos en adoquines desencajados que terminaron por aguar la fiesta a más de uno antes de llegar a su destino. Tampoco faltaron suelos cubiertos de ramas que no aguantaron las fuertes embestidas del ventarrón.

Las previsiones acertaron. La Agencia Estatal de Meteorología decretó alerta naranja por rachas de viento y fenómenos costeros. Una vez más. Y según su información esta semana que entra tendrá una calma contenida. La probabilidad de agua baja. Hoy hasta el 35%, mañana se incrementará al 75%, y el martes, miércoles y jueves, dominarán las nubes y el sol. Una pequeña tregua ya que el viernes volverá a subir la probabilidad de lluvia hasta el 75%.

Por último, algunos de los agraciados con las intensas lluvias acontecidas en el día de ayer y estos días atrás han sido los embalses de la provincia. Así, el embalse Piedras, Machos, Corumbel bajo, Jarrama, Cueva de la Mora y Sotiel Vargas se encuentran al 100% de su capacidad y garantizan consumo de agua y riego para los próximos cuatros años, según Europa Press.

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