Huelva

"La tendencia es ofrecer una lectura fácil que no lleve mucho tiempo"

  • La analista de textos Valeria Lorenzo apunta hacia una literatura de evasión

Alumnos del curso 'Escritura de novela' acceden al aula. Alumnos del curso 'Escritura de novela' acceden al aula.

Alumnos del curso 'Escritura de novela' acceden al aula. / canterla

La analista de textos Valeria Lorenzo, que ha participado en el curso Escritura de novela, aseguró ayer que la tendencia actual en novela es la de ofrecer lectura "fácil y que no lleve mucho tiempo". Lorenzo explicó que "hoy en día se está tan ocupado y se tiene tan poco tiempo para leer que se busca algo que entretenga, evada un poco de la vida cotidiana y no cause otros problemas a la hora de interpretar qué está contando el narrador o autor".

En este sentido, la ponente opinó que no se trata de valorar qué sea mejor o peor literatura, sino que ahora se buscan obras que exigen poca implicación al lector: "Se busca algo ágil, que entretenga, que sea de capítulos cortos, que se pueda leer un capítulo por la noche antes de dormir o mientras se va en autobús".

En cuanto a las dificultades que tienen los escritores noveles, señaló que "imprimir un libro cuesta un dinero que tal vez las editoriales, con las tecnologías, se pueden ahorrar". También destacó la presencia de autores consagrados que tienen sus publicaciones anuales "y, lógicamente, si la editorial va a apostar por alguien, lo hará por quien ya sabe que rinde por su nombre y por su carrera". Sobre el uso de las redes sociales, opinó que van en detrimento de la lectura y de la utilización del libro como tal, aunque considera que "el futuro va a estar en la tecnología". No obstante, Lorenzo no cree que "desaparezca el formato en papel", pero sí insiste en que "para llegar a los jóvenes hay que pensar en qué herramientas utilizan, cuáles son las que tienen todo el día a mano y cómo podemos llegar hasta ellos más fácilmente".

Sobre el bajo índice de lectura, alertó del efecto de obligar a realizar lecturas durante la enseñanza básica "para las que no se está preparado", como "grandes clásicos de valor incalculable" como La Celestina o El lazarillo de Tormes, que exigen "un aprendizaje previo y madurez suficiente para entender ese tipo de literatura".

En este sentido, incidió en la necesidad de modernizar las lecturas actuales que se imponen a los alumnos en colegios e institutos, porque está convencida de que se llegaría mejor si se analiza "qué es lo que atrae a los jóvenes, sea mejor o peor literatura", ya que considera que "la función principal es crearles el hábito de leer, buscar el entretenimiento con un libro".

Otro de los participantes en este curso ha sido el escritor y colaborador de Huelva Información Eduardo Jordá, quien reflexionó sobre el valor del "impulso misterioso" que anima a empezar a escribir para contar una historia.

Durante su ponencia, Jordá resaltó que "cuando empezamos a escribir una historia, podemos partir de mil cosas que hemos soñado o imaginado y no sabemos de dónde viene el estímulo misterioso, pero de pronto sentimos el impulso interior". En su opinión, existe un patrón variable que puede apreciarse en obras como El señor de los anillos, El Padrino o en el Evangelio, pero defendió que un elemento crucial a la hora de escribir una novela pasa por escoger a los protagonistas.

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