Islamismo radical en La Ribera

Seis yihadistas en la prisión de Huelva

  • Tienen intervenidas las comunicaciones, incluida la correspondencia, y suelen hablar en árabe para eludir la vigilancia | Cuatro de ellos están en aislamiento

El argelino Cherif Ait Iftene en la Audiencia Nacional. El argelino Cherif Ait Iftene en la Audiencia Nacional.

El argelino Cherif Ait Iftene en la Audiencia Nacional. / Efe (Madrid)

El centro penitenciario de La Ribera alberga en sus celdas a seis reclusos entregados al islamismo más radical. Se trata, tal y como han informado las fuentes de Huelva Información, de Cherif Ait Iftene, Bilal Boukhizzou, Abdesalam Abdesamij Laiachi, Belaid Mohand al Lal, Mohamed Mettaja y Mohamed Makhdar.

El sexteto está incluido en el régimen FIES (Fichero de Internos de Especial Seguimiento) de Instituciones Penitenciarias. Los cuatro primeros, los más peligrosos, reside en el módulo de aislamiento por pertenencia a banda armada. Su vigilancia es tan extrema como la que se realiza con el sanguinario etarra Francisco Javier García Gaztelu Txapote, también en Huelva.

En el FIES se incluyen a los internos más subversivos a tenor de los delitos que hayan cometido, pero también se puede sumar a él a otros de los que se descubra –a través de su comportamiento intramuros– que puedan estar radicalizándose. Ese es el caso de Mohamed Mettaja y Mohamed Makhdar, quienes pese a estar en módulos convencionales por delitos comunes, han sido señalados por la unidad de investigación del penal onubense tras percibir "cierta radicalización".

Todos ellos tienen intervenidas tanto las comunicaciones escritas como las orales, por lo que suelen recurrir a otros reclusos para poder enviar la correspondencia que estiman oportuna.

Las fuentes consultadas precisan que estos presos clasificados como yihadistas "hablan siempre en árabe aunque sepan español para que los funcionarios no puedan detectar el objeto de sus conversaciones".

El argelino Cherif Ait Iftene aceptó el pasado julio dos meses y dos años de condena en la Audiencia Nacional por enaltecimiento del terrorismo. Publicaba en Facebook vídeos, imágenes y comentarios sobre organizaciones terroristas como Daesh o Al Qaeda. A modo de ejemplo, cuando se produjo el atentado contra la revista satírica Charlie Hebdo en París en 2015 –que se saldó con 12 personas asesinadas–, difundió una fotografía relacionada con el ataque junto al mensaje "el Islam es perfecto pero las personas no".

Belaid Mohand Al Lal fue interrogado en Huelva por su participación en el Frente Carcelario

De Bilal Boukhizzou hay escasos datos, más allá de que también está en la galería de FIES de la unidad de aislamiento del penal onubense. Fue uno de los heridos por intoxicación de humo en la noche del pasado 10 de octubre, después de que otro musulmán (que no islamista radical), Brajim Manzor Abdeselam, prendiera fuego a una bola de ropa y al colchón y la almohada de su celda y obligara al desalojo de la citada galería, dejando un reguero de funcionarios y reclusos heridos en Huelva.

Y luego están el ceutí Abdesalam Abdesamij Laiachi y el melillense Belaid Mohand Al Lal. A los dos yihadistas españoles se les relaciona con el llamado Frente Carcelario, que tenía como objetivo "adoctrinar, radicalizar y captar" a otros internos para la ideología del ISIS, así como lograr la "cohesión interna" de los encarcelados por yihadismo mediante el uso de consignas de la organización terrorista.

La Guardia Civil y la Secretaría General de Instituciones Penitenciarias lograron desmantelar –el 1 de octubre y en el marco de la operación Escribano– esta red de radicalización islamista en la que participaban 25 reclusos musulmanes de 17 penitenciarías del territorio nacional.

Para atajar el comportamiento de estos reos fue fundamental el trabajo de los funcionarios de prisiones, quienes consiguieron detectar y destapar la actividad de proselitismo de varios reclusos. Solo Belaid Mohand Al Lal fue interrogado en Huelva.

Esta operación, dirigida por el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz, permitió identificar a los integrantes de esa organización, que mantenía desde 2014 una fluida comunicación mediante correo postal dentro de los penales, donde están prohibidos los teléfonos móviles y el acceso a internet.

El punto de partida de esa investigación estuvo en las pintadas alusivas a Alá que caracterizan al yihadismo aparecidas en los patios de algunos centros penitenciarios. Entre estos reclusos alborotadores Belaid Mohand Al Lal tuvo un papel destacado.

Sus primeras acciones con repercusión fueron las amenazas que profirió contra agentes de la Guardia Civil en Melilla cuando estos desarticulaban una célula yihadista: "Vosotros amáis la vida como nosotros amamos la muerte. Recuperaremos Al Andalus. Vuestra democracia es una puta mierda, pronto lo pagaréis, tened miedo a morir", fueron algunas de las expresiones utilizadas por él entonces, aunque finalmente no tuvieron repercusión penal.

Abdesalam Abdesamij Laiachi está condenado por su pertenencia a una red de captación de personas para realizar atentados suicidas en Siria, como concretan las fuentes consultadas por este rotativo.

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