Huelva

Los roscones de reyes constituyen el irresistible sabor de la Navidad

  • La nata, la crema y la trufa son los rellenos que más se emplean

Un dulce del que disfruta toda la familia. Un dulce del que disfruta toda la familia.

Un dulce del que disfruta toda la familia. / Alberto Domínguez

El popular roscón de Reyes desplaza durante los primeros días de enero a los tradicionales polvorones, turrones y mantecados en las mesas de los diferentes hogares. Así, este dulce se erige como la principal degustación gastronómica en las meriendas, desayunos e, incluso, postres. Y no es para menos. El aroma a azahar que desprende su masa, acompañado de un sabor característico, introducen a las familias en la atmósfera mágica que reina durante la Epifanía.

Sin embargo, uno de los principales atractivos que presenta este dulce reside en las sorpresas que esconde. La mayor parte de roscones ocultan la figura de un rey y un haba. Tradicionalmente, el haba era símbolo de suerte y prosperidad, pero actualmente su significado se ha cambiado por el del rey, de modo que aquel que encuentra el haba tiene que pagar el postre, mientras que se considera que quien descubra al rey tendrá suerte durante todo el año.

Así, la masa del roscón se conforma de harina, azúcar, levadura, agua de azahar, huevo, sal y mantequilla. Precisamente, este último ingrediente es “uno de los más importantes”, recoge Alberto, obrador en la confitería La Grosera. Este establecimiento, como muchos otros, se ha inclinado por eliminar la fruta escarchada de la masa, pues tal y como aseguran desde el sector, “las encuestas realizadas reflejan que son muchas las personas que no la prueban”.

Seguidamente, se continúa con el proceso a gusto del consumidor. Los rellenos más solicitados son la trufa, la crema y la nata, los más tradicionales. Sin embargo, ciertos establecimientos optan por innovar e introducir nuevos sabores para el deleite de los clientes. Así, en La Grosera han implementado el kinder, la nutella o el cabello de ángel. Por su parte, en otras pastelerías como Nova Ruiz se opta por potenciar las especialidades que siempre han triunfado entre sus consumidores, como la crema.

Asimismo, es un dulce muy peculiar, puesto que solo se consume durante los primeros días del año. “En la confitería producimos roscones únicamente durante tres días al año”, señalan desde la pastelería Nova Ruiz. De este modo, en estas jornadas se sigue el mismo ritual durante varias horas con ánimo de complacer la gran demanda que se experimenta. En este sentido, los establecimientos coinciden en que el día más agotador es el 5 de enero, pues las familias ultiman la compra de este dulce para desayunar al día siguiente.

Así, las confiterías que más encargos reciben producen alrededor de 250 roscones en cuestión de tres días. “El año pasado vendimos 300 unidades, pero este año hemos visto incrementada la demanda debido al éxito que tuvieron”, resume Alberto, obrador en La Grosera. Además, la evolución de la calidad de este dulce se explica por la consigna que comparten muchas confiterías, pues prefieren hacer los roscones en el momento. Un caso particular es el de Nova Ruiz, pues introducen el relleno justo cuando el cliente pide su roscón en la tienda.

Asimismo, se trata de un dulce cuyo origen poco tiene que ver con las épocas navideñas. El roscón está relacionado con las saturnales romanas. Estas fiestas, celebradas cuando concluían los duros trabajos de campo, implementaron unas tortas redondas realizadas con higos, dátiles y miel. Sin embargo, el roscón que conocemos en España llegó de la mano del monarca francés Luis XV, quién quedó encantado con esta receta, por lo que quiso porpagarla entre los borbones.

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