Huelva

La cita rociera supera todas las expectativas y llena Huelva

  • La Hermandad Matriz y 30 filiales protagonizan un desfile que recorre buena parte de la capital

  • Miles de personas participan tanto en la comitiva como de espectadores

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Muchos calificativos se usaron en la tarde de ayer para magnificar lo que se vivió en la capital. Muy pocos resultaron exagerados, porque Huelva se lanzó a la calle para no perder detalle de lo que se estaba viviendo. Muchos eran conscientes de que quizá fuera la única oportunidad de ver algo semejante. También sirvió para tomar el pulso al sentimiento de esta devoción religiosa y confirmar que tiene muy buena salud; que toda la provincia sigue mirando hacia la aldea almonteña y que es una creencia que se transmite casi genéticamente de padres a hijos.

Si las previsiones de la organización estimaban que la presencia fuese de unas 80.000 personas entre participantes en la procesión y espectadores, dichas expectativas se rebasaron.

Una de las cosas que se evidenció en todo momento fue una magnífica organización que supo llevar con destreza tanta asistencia de personas sin olvidar, claro está, la presencia de las Fuerzas de Seguridad.

La espléndida tarde de sábado tuvo su culminación popular con la procesión gloriosa que daría comienzo en la rotonda del Quinto Centenario y concluiría en la Plaza Paco Toronjo.

La procesión, colofón del encuentro de las hermandades rocieras, tomó el testigo de la celebración eucarística, que comenzó a las 16:00 en la rotonda de San Juan Pablo II. Más de dos horas después arrancó la procesión, para lo que se puso de nuevo de manifiesto la magnífica organización de todos los eventos del encuentro. Los simpecados habían estado situados en el altar que presidió la misa, a semejanza de lo que sucede en la eucaristía del Real de la Romería de Pentecostés.

Una vez terminada la celebración eucarística, los simpecados bajaron progresivamente teniendo como destino sus respectivas carretas. Antes de que la misa acabara, éstas ya ocupaban los dos laterales de la Avenida de Andalucía y con respeto al orden de antigüedad desde su creación. Las carretas lucían extraordinarias con bellos exornos florales. Su belleza se hizo aún más impresionante con la caída de la noche, lo que sucedió poco después del comienzo de la procesión.

Las carretas de Huelva y Emigrantes se situaron en la rotonda del Quinto Centenario a modo de saludo a las filiales y la primera en empezar el itinerario fue la más joven: Alosno. Treinta fueron las filiales que mostraron sus simpecados a toda Huelva: todas las onubenses más Madrid, Toledo y Córdoba, por haber sido las organizadoras de previos encuentros rocieros. En esta ocasión, la organización ha sido responsabilidad de las dos filiales de la capital.

Las distintas carretas fueron acompañadas por las flautas y los tambores, sus juntas de gobierno y todos los hermanos que quisieron sumarse a esta cita. No en vano, se acercaron hasta la capital cerca de un centenar de autobuses procedentes de diferentes puntos de la provincia, sin contar la infinidad de vehículos propios.

Una Avenida Galaroza plena de espectadores presagiaba lo que esperaba a los rocieros, lo que se confirmó un poco después. El primer momento emotivo se vivió a la llegada a la Iglesia del Rocío, que recibía a las filiales con sus puertas de par en par. Todas las carretas mostraron sus respetos ante la imagen de la Blanca Paloma que alberga este templo. A partir de ahí, el camino les dirigía hacia el centro. La Alameda Sundheim ofrecía una brillante perspectiva en la que las carretas brillaban con sus luces, todo ello rodeado de mucha gente. Pero era obvio que otro de los puntos culminantes de esta procesión iba a tener como enclave El Punto, donde el pasado viernes también se vivieron momentos intensos ante el monumento a la Virgen del Rocío. En El Punto esperaba a las filiales el Simpecado de la Matriz, así como distintas autoridades entre las que se encontraban la presidenta de la Junta, Susana Díaz, y el alcalde de la capital, Gabriel Cruz. Se trataba de un desfile de rocieros que durante una hora permitían evidenciar la contundencia de esta devoción mariana en las tierras onubenses.

Tras su paso por el centro, las carretas se dirigieron de nuevo hacia la casa de hermandad de Huelva. En su capilla se volvieron a situar los simpecados, mientras que el de la Matriz optó por La Concepción para pasar la noche.

La intensa jornada tendría su colofón con una velada que tuvo lugar anoche en la Plaza Paco Toronjo.

Este sábado, sin embargo, comenzó muy temprano. Muchos onubenses no se quisieron perder detalle y motivos había para ello. La capilla de Huelva fue un constante trasiego de personas que no querían perderse la ocasión de ver allí el Simpecado de la Matriz y los de las filiales. Así fue, hasta que Huelva decidió cerrar al mediodía para organizar el programa de tarde.

Otro lugar de atracción fueron las carpas del a Avenida de Andalucía, una auténtica demostración al aire libre del buen hacer de los floristas que se afanaban en embellecer las carretas con una exornos florales que llamarían la atención por la tarde. Las carpas fueron como un bello parking de carretas que, además, pudieron lucir con todo su esplendor dado que no estaban afectadas por los lógicos efectos que el polvo y el calor infringen durante el desarrollo de la Romería de Pentecostés.

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