Sanidad

Las patologías digestivas y el sol llevan a pacientes en verano a las consultas

  • Pese a que el ritmo en el centros de salud desciende, los sanitarios se encuentran con fenómenos típicamente estivales

Una familia se dispone a almorzar en la playa. Una familia se dispone a almorzar en la playa.

Una familia se dispone a almorzar en la playa. / H.I. (Huelva)

A grosso modo se puede decir que el verano es más sano que el invierno si no incluimos las olas de calor que en estos últimos años nos vienen azotando cada vez con más frecuencia. El invierno tiene más patologías por cuadros infecciosos, problemas respiratorios, descompensaciones de enfermos crónicos... todo ello hace que el nivel de consultas en los centros de saldu sea superior en los meses invernales que en los estivales.

Un caso de todo ello, que se puede encontrar en cualquier otro centro de salud de la capital, es el del Torrejón. Allí, su director Jesús Pardo explica que “en invierno suele haber mayor asistencia de usuarios por las patologías que se vinculan con el frío”. Un caso distinto sería el de los pacientes crónicos que no deben descuidar sus tratamientos sea cual sea la estación del año.Para este grupo de usuarios, Jesús Pardo señala que “estos pacientes deben tener cuidado con su medicación. Hay casos en los que se les debe adaptar las dosis para estos meses. A ellos se les aconseja además, ingerir más líquido y seguir una dieta más fresca”.

Pero si miramos cuáles son los motivos que de una manera concreta, llevan a las personas a los centros de salud durante estos meses de verano ahí se encuentran dos motivos principales:las patologías digestivas –especialmente la gastroenteritis– y el sol. Tras éstos hay otras causas como son la aparición de hongos por sudoración o pie de atleta, algunas picaduras y cuando aprieta el calor, lipotimias o calambres pudiéndose llegar a extremos como los golpes de calor.

Respecto al primero de los casos, Jesús Pardo insistió en el hecho de que “durante estos meses solemos vivir más tiempo fuera de casa que en el resto del año.Una de las repercusiones de ello es que comemos fuera rompiendo de algún modo, nuestros hábitos alimenticios. Eso hace que bien comamos en otros lugares, bien que nos llevemos los alimentos desde casa.Ante ello hay que tomar varias precauciones. Los consejos que se dan desde el centro de salud del Torrejón apuestan por no comprar alimentos en venta ambulante sin garantías sanitarias, así como alimentos de elaboración casera o artesanal ya que de esta manera, se está asumiendo un riesgo para la salud.

Respecto al uso de mahonesas o cremas elaboradas con huevo, se deben consumir de inmediato y desechar los restos. En cuanto a la descongelación, el proceso debe realizarse dentro de la nevera y no se debe recongelar. Si se opta por preparar alimentos para consumirlos en la playa o en el campo, siempre se debe hacer de forma reciente llevándolos en una nevera evitando las mahonesas y cremas y desechando las sobras. Además se aconseja beber abundante líquido y no abusar del alcohol. Asimismo, es aconsejable adaptar el tipo de alimentos a las temperaturas, evitando comidas grasas y copiosas dando eso sí, prioridad al consumo de frutas y verduras.Si surge la gastroenteritis, Pardo señala la necesidad de estar al menos 6 horas en ayunas, usando una bebida isotónica bien comprada o casera que debe beberse a pequeños sorbos. Posteriormente se da al paso a la dieta astringente.

Tres mujeres toman el sol en la playa de Punta Umbría. Tres mujeres toman el sol en la playa de Punta Umbría.

Tres mujeres toman el sol en la playa de Punta Umbría. / H.I. (Huelva)

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