Huelva

La mujer rompe barreras para entrar en alta cocina

  • Gastrofem reúne a personalidades de la comunicación gastrónomica, mujeres del ámbito vinícola, trabajadoras en salas hosteleras y reputados chefs para ensalzar la figura femenina

Multitud de personas se acercaron a la Casa Colón para disfrutar de Gastrofem. Multitud de personas se acercaron a la Casa Colón para disfrutar de Gastrofem.

Multitud de personas se acercaron a la Casa Colón para disfrutar de Gastrofem. / Josué Correa (Huelva)

Profesionales de la comunicación gastronómica, reconocidos chefs, expertas vinícolas y trabajadoras de salas se citaron ayer en la Casa Colón para poner en valor la figura femenina dentro del sector con objeto de incrementar la visibilidad de las mismas. Gastrofem, organizado por el Instituto Andaluz de la Mujer, se ha vertebrado en tres mesas redondas que han aludido a diferentes realidades acerca de las circunstancias que rodean al género femenino dentro de la hostelería. 

La primera de ellas versaba sobre el papel de la mujer dentro de la comunicación gastronómica. La ponencia, moderada por la directora de Huelva Información, Ana Vives Casas, reunía a la periodista de la Revista Metrópoli y El Mundo, Paz Ivison; a la presidenta ejecutiva de Gastrónoma, Cuchita Lluch; a la directora de Agro Magazine, Arantxa López; y a la directora comercial del Grupo Dani García, Lourdes Muñoz. Todas las ponentes coincidían en que, “por suerte”, son unas “privilegiadas” y no se han topado con barreras de género que les hayan frenado para alcanzar sus éxitos laborales . En este sentido, juega una gran importancia el “carácter que tenemos”, tal y como apuntó Lluch, porque, en palabras de Ivison, “el género no tiene importancia a la hora de trabajar, sino el talento y el respeto”.

Las cuatro expositoras también se refirieron a la reducida representación femenina en el acto de las estrellas Michelín celebrado en Sevilla el pasado 20 de noviembre, situación que Muñoz calificó como “lógica, en tanto que la mujer se está incorporando justo ahora a este tipo de gastronomía”. Para que la visibilidad de la mujer en la hostelería se incremente a corto plazo, las ponentes coincidieron en “trabajar juntas para dar voz a todas con las que nos encontramos en el camino”. De hecho, ante el futuro en el sector, se mostraban optimistas, pues, pese a que “el mundo empresarial y gastronómico está muy masculinizado, es la educación inculcada la que posibilitará una mayor consciencia de igualdad”, sostenía López, quien consideraba que la conciliación familiar debía ser importante para educar en la igualdad de oportunidades.

La siguiente mesa redonda se anclaba en las mujeres dentro del ámbito vinícola, así como su presencia en las salas. El presidente de la federación de Sumilleres de Andalucía, Rafa Bellido, se erigía moderador de una charla en la que participaron la Jefa de Sala del Restaurante Arrieros, Adela Ortiz; la sumiller del Restaurante Aponiente, Lucía Fuentes; la propietaria de Bodegas Sauci, Begoña Sauci; y la sumiller Silvia García. 

En la ponencia, Adela Ortiz retrató el carácter empático y sensible inherente a la mujer, fundamental para “tratar con los clientes en sala”, resaltando unas cualidades “muy válidas” para el oficio. Fuentes también compartía su visión y, en este sentido, reflejaba como en 5 años la balanza entre hombres y mujeres de Aponiente se ha equilibrado en cuanto a cantidad de personas se refiere. Sin embargo, las protagonistas criticaron la “falta de equiparación salarial” en ciertos establecimientos de la hostelería, como en algunos hoteles. De esta manera, para combatir esta problemática ellas se definían “como las voces privilegiadas de aquellas que aún tienen barreras en el apartado salarial”. Lejos de “descansar” cuando los objetivos personales se logran, “no hay que caer en el error de olvidar a quiénes no trabajan en condiciones de igualdad”, resumió Silvia García. Asimismo, otra de las cuestiones que trató esta ponencia fue la necesidad de un debate sobre hombres y mujeres en el sector hostelero con la presencia de representantes de ambos sexos.

La última charla sí que contó, precisamente, con un participante masculino, Xanty Elías, quien se mostraba “honrado por celebrar un debate con mujeres y hombres sobre una cuestión urgente que hay que tratar”. Para el propietario de Acánthum la solución se resume en “conseguir que los restaurantes respeten las políticas que beneficien a las personas que quieren trabajar”, por lo que no deben entrañar problema alguno situaciones tan ordinarias como “el embarazo”. A ello se refirió también la primera mujer que obtuvo una estrella Michelín en Andalucía, Celia Jiménez, quien incidió en el “sobreesfuerzo” de la mujer para formar una familia, pues en muchos casos, “entraña problemas en el mundo laboral por las bajas maternales, así como por la implicación familiar”. 

Otra de las ponentes de esta última mesa redonda fue Camila Ferraro, del restaurante Sobretablas, quien aseguró que “muy pronto” palpó la diferencia entre hombres y mujeres en la gastronomía, justo al iniciar los estudios cuando la diferencia cuantitativa era notable”. Por su parte, la propietaria de la heladería 19 Palmeras, María Isabel López, quiso narrar su pugna en un sector estigmatizado por “la supuesta mejor calidad de los heladeros valencianos o italianos”. La artesana que ha elaborado el mejor helado de España compartió, así, sus experiencias en un sector que “suele hacer más visibles a los hombres”.

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