crónica política

Ni juntos, ni bien avenidos

  • La familia popular escenifica en las Colombinas una ruptura en la que no hay vuelta atrás: la dirección provincial, a un lado, y los partidarios de Casado en la capital, al otro

El presidente provincial del PP y la secretaria general del partido en Andalucía posan junto a un nutrido grupo de populares y el anfitrión, Miguel Palacios. El presidente provincial del PP y la secretaria general del partido en Andalucía posan junto a un nutrido grupo de populares y el anfitrión, Miguel Palacios.

El presidente provincial del PP y la secretaria general del partido en Andalucía posan junto a un nutrido grupo de populares y el anfitrión, Miguel Palacios. / josué correa

La recepción de Atlantic Copper en las Colombinas, que por tercer año congregó el pasado miércoles en la caseta a numerosos representantes de las administraciones y las instituciones onubenses, fue el punto de partida de una noche cuya lectura política dio para mucho.

Los saludos, comentarios, acercamientos y evidentes desencuentros, a modo de alergia estival, entre los populares de Huelva que estuvieron presentes en este espacio marcaron una jornada en la que, como si de una película de espías se tratase, más de uno llevaba la cuenta pormenorizada de cada gesto que se sucedía. "¿Cuándo empezará la escabechina en el PP?", preguntaron un par de asistentes a la recepción.

"¿Cuándo empezará la escabechina en el PP?", se preguntaron en voz alta algunos asistentes

A un extremo y otro de la caseta se situaron los dos sectores entre los que la brecha abierta es pública y notoria. Agua dulce, agua salá, por agua viene, por agua se va, que canta Julio Iglesias dando su toque personal a la letra de Donato y Estéfano. Agua dulce, agua salá, bendita la vida, te quita y te da.

Y es que la camarilla de la dirección provincial, con el presidente, Manuel Andrés González, a la cabeza, se ubicó a un lado. Junto al líder de los populares estuvieron, entre otros, la portavoz y viceportavoz del grupo municipal en el Ayuntamiento de la capital, Pilar Miranda y Berta Centeno; el diputado nacional Carmelo Romero; el portavoz de la dirección provincial, Juan Carlos Duarte; o la parlamentaria andaluza Carmen Céspedes.

Sólo el diputado provincial y portavoz de Paterna del Campo Ramón Domínguez, uno de los hombres de Pablo Casado en Huelva, se adentró con normalidad en las filas del aparato. Una cosa no quita la otra y, tal y como señaló, son muchos los vínculos personales que le unen a sus compañeros.

Al otro lado de la caseta estaban la edil popular Juana Carrillo, incluida en la nueva Junta Directiva Nacional del PP, y el parlamentario andaluz Guillermo García Longoria, quienes recibían felicitaciones por el triunfo de Casado en la capital en las recientes primarias del partido y ante la legitimidad que supone el hecho de haberse impuesto a la línea sorayista marcada por el aparato onubense. Ahora ellos son el sector oficialista y no los críticos, apuntaban algunos de los presentes.

Con unos y otros estuvo la secretaria general del partido en Andalucía, Loles López, quien intercambió palabras y abrazos con sus compañeros, también con García Longoria, ajena aunque sólo en apariencia y al menos de momento, a la ruptura de la familia popular de su tierra. Ya habrá tiempo para las maniobras futuras.

Por libre iba a la candidata a la Alcaldía, Pilar Marín, que trataba de estar ajena a cualquier injerencia. Con una agenda maratoniana de reuniones y actos en la que se echa en falta un mayor respaldo por parte del aparato, la aspirante realiza su trabajo y parece gestionar la complicada situación sin débitos y con las ideas claras.

Ello, a pesar de que desde el triunfo de los críticos con la dirección provincial en la capital, desde el aparato se está escenificando una suerte de abrazo a la candidata, cuya valía ensalzan en cada ocasión que se precia, pero con la idea de posicionarla junto a la dirección y en contra de los ahora oficialistas.

Más allá del nuevo episodio de desencuentros protagonizado el pasado miércoles por los populares, la recepción de Atlantic Copper transcurrió en un ambiente festivo y con muchas ganas de fiesta. El director general de Metalurgia de la empresa agradeció la presencia de los representantes de la sociedad onubense, a quienes dio la bienvenida. También quiso invitar a todos los ciudadanos a disfrutar de una caseta que está abierta toda la semana.

No en vano, Miguel Palacios explicó que el objetivo de la presencia de Atlantic Copper en el ferial es "hacer ciudad, tener contacto con nuestro entorno y conocernos más", al tiempo que se recuperan esas casetas de empresa que gradualmente fueron desapareciendo de las Colombinas. "Hemos preparado la caseta con mucho cariño y tratamos de que esté bien organizada. Nos alegra mucho que tenga aceptación y ver que está aquí la mayoría de las personas invitadas", señaló.

El alcalde, Gabriel Cruz, comentó que desde el lunes por la noche, con la prueba del alumbrado, es mucha la gente que se ha acercado al recinto colombino para vivir unas fiestas en las que hasta ahora no ha habido incidentes. "Las ganas de disfrutar se palpan en las calles, con las Colombinas de día en la calle Marina e Isla Chica, así como en las casetas, y también con la programación musical", señaló.

A su lado, el presidente de la Diputación, Ignacio Caraballo, destacó que cuando asumió la presidencia del ente provincial quiso que las Colombinas fueran un referente para la provincia, toda vez que "se encontraban alejadas de los pueblos, por lo que se creó un lazo de unión". Así, puso en valor el esfuerzo realizado por la caseta de la Diputación, donde acuden vecinos de la provincia. "Pretendemos que se enamoren y conozcan las Colombinas", indicó.

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