Solidaridad

La infancia recibe, el mundo gana

  • La Fundación Cepsa entrega sus Premios al Valor Social a seis proyectos de asociaciones onubenses

  • Las acciones dirigidas a menores se llevan el principal desembolso esta edición

Foto de familia de premiados, jurado y padrinos de los Premios al Valor Social. Foto de familia de premiados, jurado y padrinos de los Premios al Valor Social.

Foto de familia de premiados, jurado y padrinos de los Premios al Valor Social. / Alberto Domínguez

Teresa es una niña de 6 años, enferma de cáncer, que participaba en un taller de la asociación Cienciaterapia durante su estancia en el hospital. Al salir les dijo a los monitores: “Cuando sea mayor quiero ser científica”. Extrañados por la afirmación tan rotunda de la pequeña, le preguntaron a qué se debía su decisión. “Porque quiero evitar que otros niños pasen por lo que yo estoy pasando”.

Jesús Gómez Martín contaba emocionado la anécdota tras recoger ayer el Premio al Valor Social de la Fundación Cepsa para un proyecto de su asociación, Cienciaterapia: Talleres de ciencia divertida para niños y niñas. Es una confesión que resume bien qué hay detrás de su trabajo, que este año llevará ese proyecto al área de Pediatría del hospital Juan Ramón Jiménez y a la unidad de Salud Mental Infanto-juvenil del hospital Vázquez Díaz con el apoyo de la compañía. Es su manera de aliviar el ingreso hospitalario de los niños y también, como en Teresa, mostrarles una salida a su curiosidad para que prenda en ellos la afición a la ciencia, como soporte básico, aun olvidado, de este mundo.

Éste es sólo uno de los seis proyectos subvencionados este año en la provincia onubense en la 14 edición de los premios entregados por la fundación. Nacieron en 2005 en Huelva, y durante estos años se han convertido en un modelo exportado al resto del mundo, a todos los centros de trabajo de Cepsa, incluidos los de Portugal, Colombia y Brasil.

Por eso también es especial que uno de los encargados de recoger un premio esta vez fuera Juan Manuel Díaz Cabrera, director de la refinería La Rábida cuando se crearon, y ahora presidente del Banco de Alimentos de Huelva. No ocultó su satisfacción por el momento, encantado y agradecido por comprobar cómo los Premios al Valor Social “se han perpetuado en el tiempo y han tomado más cuerpo”.

Cienciaterapia nació en Huelva hace cuatro años y ya lleva sus talleres de diculgación científica a hospitales de toda España

Desayunos en el cole es el proyecto que llevó a Díaz Cabrera al estrado, en una vuelta de tuerca más del trabajo del Banco de Alimentos, dirigido específicamente a escolares de Primaria de centros de la capital con déficit alimentario, a los que se atiende y proporciona, al menos, la base diaria de un desayuno completo que no reciben en casa por distintos motivos.

La infancia es la principal beneficiaria de las ayudas de la Fundación Cepsa en los seis proyectos distinguidos, que han permitido, además, descubrir a muchos el gran trabajo solidario que realizan en Huelva muchos colectivos, como Cienciaterapia, idea de un joven bartolino junto a varios compañeros químicos, que han llevado ya a hospitales de toda España su modelo de divulgación científica como entretenimiento para los niños hospitalizados.

Elección de los empleados

Singular es el caso de la Asociación Onubense de Síndrome de Asperger y TEA leve y moderado (AOSA-TEA), que recibe el Premio Especial del Empleado 2018, con el voto directo de los trabajadores de Cepsa, que se han implicado muy especialmente en Huelva. Su proyecto, explicó la presidenta, Pilar Herrero, trata de integrar y normalizar el tránsito escolar de los pequeños diagnosticados de Asperger mediante la información y formación a profesores y compañeros. “Para los padres es muy triste verles durante el recreo en una esquinita sin relacionarse con los demás”, apuntó Herrero.

La Asociación Olontense contra la Droga, que también ha llevado su modelo de acción fuera de Gibraleón y de la provincia, ha sido premiada por su proyecto Aula Tiempo fuera, que trata de dar respuesta al fracaso escolar en distintos centros de la capital onubense, entre jóvenes que son expulsados de las aulas.

En la asociación Aones, Yo pongo el mejor café del mundo es parte de su trabajo de inclusión social con jóvenes, que pasarán a hacerse cargo, en formación, de la nueva cafetería del centro gracias a este aporte de la Fundación Cepsa. Igual que en Pérez Cubillas, donde trabaja la asociación Un nuevo horizonte para mi barrio, que en Cambia con NH propone actividades educativas, sociales, culturales, deportivas, formativas y de ocio, también dirigidas, sobre todo, a niños y jóvenes de la zona.

“Cada año hay más calidad en los proyectos y es más difícil seleccionarlos”, confesó el directivo de Cepsa Jesús Ivars. La muestra de 2018 revela que no es frase hecha.

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