Juan José Blanco | Jefe de Relaciones Institucionales de la Autoridad Portuaria

“Nunca hemos sido unos gestores de lo que había; se ha mejorado mucho”

  • Con su jubilación en el horizonte, recuerda como pocos la historia reciente de los muelles, una historia de la que ha sido protagonista en los muchos proyectos que intentó llevar a buen puerto

Juan José Blanco, jefe de Relaciones Institucionales de la Autoridad Portuaria de Huelva. Juan José Blanco, jefe de Relaciones Institucionales de la Autoridad Portuaria de Huelva.

Juan José Blanco, jefe de Relaciones Institucionales de la Autoridad Portuaria de Huelva. / Josué Correa (Huelva)

Parece mentira al escucharle, pero está pendiente de los últimos trámites de cara a su jubilación. Carpeta bajo el brazo y la muletilla “voy a la Seguridad Social a sellar los papeles”. Capitán mercante, ha sido testigo de la evolución de un Puerto que le dice adiós, aunque conserva cada uno de los recuerdos tan vivos como el primer día. Las cosas, dice, que han cambiado mucho, aunque todo tiene su origen en años de trabajo, dedicación y esfuerzo que quedarán como su personal herencia.

–¿Cuánto tiempo lleva en la Autoridad Portuaria?

–Ingresé el 1 de abril de 1990 en la entonces Sociedad Estatal de Estiba y Desestiba del Puerto de Huelva como jefe de Operaciones. Y en la Autoridad Portuaria desde el 1 de octubre de 1994, cuando ingresé como Jefe de Seguridad.

–¡Cuántos presidentes conoció?

–Ocho, Juan Arroyo, Juan Peña Suárez, Genaro García, José Antonio Marín Rite, José Cejudo, Manuela de Paz, Javier Barrero y José Luis Ramos.

–¿Cómo ha cambiado el Puerto en todos esos años?

–Cuando ingresé, se movían del orden de 12 millones de toneladas al año y ahora hemos pasado a más de 32 millones; ha habido un cambio cuiantitativo al menos y considero que también cualitativo; ha mejorado muchísimo en tecnología, equipamiento, instalaciones y puesta a disposición de servicios. He sido testigo activo de un desarrollo sustancial. La autoridad portuaria siempre ha tenido una acción proactiva; los puertos están concebidos como infraestructuras de transporte y podría pensarse que están ahí sólo para facilitar dicho transporte con esas infraestructuras, pero Huelva y casi todos los del sistema español, tratamos de atraer actividad económica. Siempre tratamos de mejorar los números, pero no hemos sido unos meros gestores de lo que había.

–Que era bastante

–Sí. Siempre hemos tenido, por ejemplo la Refinería que nos daba su mantenimiento económico. Hay que tener en cuenta que el Puerto de Huelva, tiene algo con lo que sueñan muchos puertos y es que el primero de enero tiene prácticamente la cuenta de resultados garantizada, tanto con la Refinería como con Enagás, Atlantic Copper y otras empresas importantes permiten cubrir sus gastos. A pesar de que podríamos estar más tranquilos, no ha sido así y siempre hemos tenido una proactividad importante.

–Ahora el transporte marítimo se fundamenta en los contenedores, algo que por entonces ni se soñaba.

–La verdad es que sí lo soñábamos, incluso se abrieron algunas líneas que fueron experimentosque no salieron del todo bien, pero que abrieron la brecha. La primera línea de contenedores fue la de OPDR que se origina en una entrevista que tuve en Berlín con quien después se convertiría en director general en España de la empresa. Lo que no se pensaba es el enorme dimensionamiento que tiene en la actualidad.

–Y todo ello después de uno de los momentos claves en la reciente historia del Puerto, que es la llegada del tren a los muelles.

–Está planeado desde hace muchos años. Hace más de una década tuvimos una conversación con el jefe de terminales de Renfe en la que se pensó que el sitio para la terminal ferroviaria sería donde está actualmente. La pastilla que entonces se pensaba era de unos 600 metros de longitud, porque no se pensaba en los convoyes de 750 metros que son los que se han estandarizado en Europa.

–La historia del Puerto y el ferrocarril siempre han estado muy estrechamente ligadas.

–Aunque no llegaban al Muelle Sur sí que lo hacían al Ingeniero Juan Gonzalo.De ahí a se han hecho embarques de carbón y de chatarra con destino en Extremadura. Ha sido una realidad desde la época minera. Ahora es ideal.

–El crecimiento del Puerto de Huelva tiene todavía más mérito si se tiene en cuenta que lo hace al lado de un gigante como Algeciras.

–Hace ya algún tiempo trató de ponerse en marcha una línea entre Canarias, Marruecos, Algeciras y Huelva. No fructificó. También se intentó con Maersk a ofrecer el Puerto para que operaran en ellos. Nos preguntaron por el calado y nos descartaron como puerto hub en el acto. Nos volvimos destrozados. Pero por eso se comenzó a trabajar en las posibilidades de profundizar en el mismo, para poder ampliar nuestro mercado como ha sido ahora.

–Hablaba antes dela Refinería. Sin embargo, este año el tráfico crece a pesar de que el de los productos petrolíferos baja, lo cual habla bien de esa estrategia de diversificación.

–Creo que el descenso puede ser algo coyuntural; si tiene una capacidad de refino la cumplirán al cierre del año. En cualquier caso, que se incrementen los otros tráficos es una buena noticia.

–Sigue siendo granelero.

–Es así en sus orígenes. Hay que diversificar, pero sin olvidar que somos un Puerto industrial y energético y después todo lo que venga.

–¿Cómo vivió el tema de Majarabique?

–Parece que fue hace mucho tiempo. Fue la respuesta a una necesidad de conectarse a la red de ferrocarriles y mirar hacia Madrid. Necesitábamos ese proyecto. Conocimos esa terminal que estaba en desuso, se habló con Adif, se sacó a concurso y sólo nos presentamos nosotros, con lo que no tuvo más remedio que conceder la concesión. Funciona tan bien que el área logística ha sido declarada de interés general por parte de la Junta.

–¿Entendió la reacción que se vivió en su momento?

–Nunca quisimos meter el dedo en el ojo de nadie. Sevilla tiene un handicap y es que se trata de un puerto fluvial que presenta problemas con el calado y con el horario por el tema de las mareas. Tiene sentido en algún tipo de mercancías, pero no en todos. En Huelva se vivió con mucha ilusión; no me pareció bien que se pensara que queríamos hacer daño. Somos vecinos y tenemos que competir, pero legalmente.

–La competencia es buena para todos.

–Especialmente para los clientes, porque los precios se ajustan mucho. Cuando es feroz, no lo es tanto, porque se reducen tanto los costes que puede ir en contra de dar un buen servicio. No hay que tirar los precios.

–También se les acusa de eso.

–No lo hemos hecho. Huelva tiene los precios que le permite la ley y que los autoriza Puertos del Estado. En cualquier caso, considero que es un error de la ley que dice que no se pueden bajar las tarifas si no se es rentable, pero no se puede ser rentable si no se bajan los precios.

–En lo que sí pueden dar lecciones en Huelva es en la implicación del Puerto en el desarrollo de la ciudad.

–Ha invertido fruto de los acuerdos Puerto-Ciudad que se alcanzaron a comienzos de siglo. No es una novedad. Los puertos que tienen una ciudad próxima siempre han tenido roces, porque muchas veces se trata de una molestia, con las vallas que se ponen para que no se pueda pasar, las grúas, los ruidos o algunas mercancías. Se trata de unirse para que los ciudadanos sientan el Puerto como algo suyo, porque lo es. Intentamos desde hace mucho tiempo que nos conocieran y que, al hacerlo, nos quisieran. El Puerto es una parte de ellos. Es ahí donde arranca todo el proyecto del Paseo de la Ría y de la reordenación de todos los espacios de la ría del Odiel.

–Un Paseo de la Ría que es admirado por todo aquel que lo conoce.

–Es un gran Paseo, con un diseño que sorprende. Estaba concebido desde hace mucho tiempo.

–A eso iba, lo que les costo...

–Hubo un parón por cuestiones medioambientales, con acusaciones de que se utilizaban rellenos indebidos y luego el juez fue muy cauto en su actuación antes de que se archivaba.

–¿Cómo se explica esa reacción permanente de algunos sectores sociales contra todo lo que llega del Puerto?

–Soy una persona de compartir una cerveza en la barra de un bar que es donde se arregla el mundo. Escucho muchas opiniones y creo que hay una minoría que está en contra de todo o de casi todo, aunque la mayoría sí que tiene opiniones favorables, aunque no lo manifiesten y creen que el Puerto genera riqueza y empleo para Huelva. Admito todas las opiniones, pero hay que reconocer que suenan más cuando dicen que nos vamos a morir.

–De todas formas, se parte de una situación en que su momento las cosas no se hicieron tal y como deberían haberse hecho.

–Si, por supuesto. Las propias industrias petroquímicas reconocían que se instalaron aquí porque tenían donde arrojar sus residuos y el río se convirtió en una cloaca. Los barcos venían a limpiar sus fondos. Afortunadamente ha dado la vuelta y hoy tenemos un paraje envidiable y con una margen izquierda que ha sido regenerada. Las circunstancias han cambiado mucho y hay que verlas desde otro prisma.

–¿Cómo se imagina el Puerto dentro de otros 24 años?

–Me imagino un Puerto exterior. No sé en qué emirato han hecho una isla para albergar su puerto. Me lo imagino así, fuera de Huelva.

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