Huelva

El director de la prisión de Huelva alaba la actuación de los funcionarios para controlar al recluso agresor

  • Barba destaca que el buen hacer de la plantilla ha impedido que la Covid-19 afecte a los reos, entre los que por el momento no hay ningún positivo

Uno de los accesos al centro penitenciario de Huelva. Uno de los accesos al centro penitenciario de Huelva.

Uno de los accesos al centro penitenciario de Huelva. / Alberto Domínguez (Huelva)

El director del centro penitenciario de Huelva, Raúl Barba, alaba la actuación de los funcionarios de vigilancia del penal de La Ribera que el pasado lunes intervinieron para contener a un peligroso recluso que llegó a asestar un puñetazo a uno de ellos.

En declaraciones en primicia a Huelva Información, el responsable de la cárcel onubense destaca que "lograron reducir al interno utilizando los medios reglamentarios de forma proporcionada, sofocando el incidente adecuadamente, en cumplimiento de nuestro deber de velar por la integridad física de las personas privadas de libertad, función que nos encomienda la legislación vigente y se cumple con total profesionalidad".

Asimismo, Barba señala que los trabajadores penitenciarios "cuentan con una capacitación suficiente para contener incidentes de este tipo". El director del penal explica que "las situaciones que se vivieron y pudieron verse de otros países al principio de la pandemia, en el mes de marzo, distan mucho de lo acaecido en nuestros centros penitenciarios. Este logro no se entiende sin la labor fundamental de los funcionarios de prisiones, y en concreto a la plantilla de este centro, para la que sólo puedo tener palabras de reconocimiento y admiración".

Con su trabajo y dedicación, desde todos los ámbitos (vigilancia, tratamiento, sanitario, oficinas) consiguen "que no tengamos muertes violentas ni suicidios en lo que llevamos de año. Tampoco se ha producido evasión alguna". Este dato es "fundamental", a su juicio, porque "no podemos permitirnos que una persona que entra en una prisión para cumplir una pena privativa de libertad fallezca entre rejas".

La garantía del respeto a la vida "es el principal pilar sobre el que se asienta el sistema, a partir de ahí comenzamos a ejecutar los programas de tratamiento, desarrollamos programas educativos y laborales. Y este objetivo hay que destacar que se cumple con absoluta grandeza".

La pandemia intramuros

Barba indica a este periódico que "nos hemos volcado absolutamente para prevenir la entrada del virus" al penal. Y esto "no ha significado que hayamos dejado de desempeñar todos los cometidos inherentes a nuestras responsabilidades". Eso sí, "hemos tenido que multiplicar nuestros esfuerzos para mantener la situación bajo control en los momentos de máxima tensión regimental". En este contexto adverso,"los internos vieron que se suspendieron todas las comunicaciones, tanto ordinarias como de convivencia, familiar e íntimas", pero la plantilla "ha sabido manejar la situación".

La contención de la entrada del coronavirus intramuros es una tarea "complicada", pero es un "objetivo que estamos cumpliendo gracias al comportamiento colectivo y solidario del conjunto de los empleados públicos de este centro, que ejercen sus funciones con una profesionalidad admirable".

En esta línea, el director de La Ribera señala que el servicio "resulta totalmente esencial, y qué mejor ejemplo el presente, en un escenario de pandemia ha quedado claro que las prisiones se han visto relativamente poco afectadas (85 internos y 278 funcionarios durante el estado de alarma), lo que ha sido posible gracias a los funcionarios de prisiones, que cada día demostramos que prestamos uno de losservicios más esenciales para nuestra sociedad".

Desde su prisma, el trabajo desarrollado en el área de vigilancia "ha sido impresionante, logrando que en un escenario de la máxima adversidad la situación se haya mantenido en todo momento bajo control". Esto, a diferencia que lo que está ocurriendo más allá de nuestras fronteras, es indicador de que "contamos con uno de los mejores sistemas penitenciarios del mundo".

Por ahora no se ha registrado ni un solo caso de infección por Covid-19 en el penal onubense, "circunstancia que constituye un aliciente más para seguir con la línea de trabajo actual en esta situación adversa". Además, el hecho de que no haya acontecido "ningún incidente regimental colectivo de carácter grave, pone de manifiesto nuevamente el excelente servicio que presta esta plantilla a nuestra sociedad".

Raúl Barba resalta la colaboración institucional "que hemos tenido en nuestro ámbito provincial, encabezada por la Subdelegación del Gobierno de España en Huelva, que ha desempeñado una labor fundamental a la hora de encauzar los procesos de colaboración con los servicios de epidemiología, de modo que la respuesta a todas las solicitudes que hemos precisado para la realización de pruebas diagnósticas del Covid ha sido excelente".

El "camino a seguir"

El responsable de la penitenciaría onubense indica que la estancia en prisión supone "una oportunidad inmejorable para realizar programas de tratamiento con eficacia contrastada, al objeto de lograr que cuando el interno obtenga la libertad tenga la capacidad de vivir absteniéndose de cometer ilícitos penales".

Gran parte de los delincuentes presentan "una problemática de fondo que resulta explicativa de la causa que ha llevado al interno a delinquir: alcoholismo y drogodependencias, agresores sexuales, violencia de género, conductas erráticas, y un perfil de internos delincuentes que presenta una grave desadaptación social, donde destaca la deficiente escolarización y la carencia de hábitos laborales".

Respetando la "voluntariedad del tratamiento penitenciario, tenemos un grupo de profesionales altamente especializado en la labor tratamental", inexistente en otros países que no abogan por la reinserción, sino por la mera "retención y custodia del interno, lo que da como resultado la prisionización del recluso, su involución como persona que le lleva a descender al escalón más bajo posible en la escala de valores, y lo que conduce inevitablemente a que cuando salga en libertad la nueva comisión de delitos está asegurada".

Barba enfatiza que "la intervención tratamental reduce significativamente la tasa de reincidencia", mejorando así la calidad de vida del recluso y de su entorno e incrementando la seguridad. En este sentido, abunda en que "existen datos contrastados que, en el caso de los drogodependientes que han asistido con aprovechamiento al Programa Libre de Drogas, se consigue bajar la tasa de reincidencia de un 43% a un 16%".

Los fenómenos de escalada delictiva "existen: si una persona es condenada por un delito de robo a tres años de prisión, si la condena se cumple como mero encarcelamiento, mero castigo, mero contagio con la delicuencia, sin tratamiento, lleva a una escalada delictiva imparable, de un robo se puede pasar a lesiones graves, de lesiones graves a una organización criminal, y acabamos con homicidios y asesinatos", apunta. Por ello recalca que "el trabajo que realizamos tiene un valor incalculable para la sociedad".

El centro penitenciario de Huelva cuenta con programas de tratamiento "de indudable éxito", como los Módulos de Respeto o las Unidades Terapéutico-Educativas, en los que los incidentes regimentales "son prácticamente inexistentes".

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