Tribunales

Ocho años de cárcel por el reiterado maltrato a su novia menor de edad

  • El Penal 3 considera al agresor autor de un delito de violencia física y psíquica habitual y de cuatro delitos de lesiones

Performance contra la violencia machista el pasado 25 de noviembre ante el ayuntamiento de Huelva. Performance contra la violencia machista el pasado 25 de noviembre ante el ayuntamiento de Huelva.

Performance contra la violencia machista el pasado 25 de noviembre ante el ayuntamiento de Huelva. / Josué Correa (Huelva)

La titular del Juzgado de lo Penal 3 de Huelva, la magistrada Estela San José, ha condenado a ocho años de prisión al onubense J.B.G.C., mayor de edad y con antecedentes, por ejercer una violencia física y psíquica contra la que era su pareja y por lesionarla en distintos episodios de violencia machista extrema durante los cinco años que duró la relación.

Como consta en la sentencia, a la que ha accedido Huelva Información, este individuo inició una relación con la víctima en 2012. Él tenía 21 años y ella solo 13. "Prevaliéndose de la superioridad que la edad le proporcionaba y con un claro desprecio hacia ella, comenzó marcando las pautas de la relación sometiéndola a un férreo control en todas sus facetas, indicándole cómo debía vestir, con quién relacionarse y cómo conducirse en todos los aspectos, y ello siempre considerando que su criterio era el correcto y beneficioso para ella, a la que, por su condición de mujer, no la consideraba capaz de tomar sus propias decisiones".

Con esta contundencia empieza el relato de los hechos probados la magistrada, del que se desprende que J.B.G.C. no consideraba "de buena influencia" a las amigas de la menor. Profería insultos, "gritos y gestos amenazantes cada vez que ella no acataba sus órdenes, le revisaba el teléfono móvil, donde no podía tener contactos masculinos, le controlaba con quién y cuándo hablaba".

De este modo fue logrando poco a poco su aislamiento. La víctima, cada vez más arrinconada y nerviosa (hasta el punto de no poder conciliar el sueño), "tenía constantes enfrentamientos con su madre, a la que el acusado veía como un obstáculo a su relación de poder".

En total, el autor debe pagar a la víctima 36.385 euros y asumir las costas del procedimiento

Recalca la magistrada especialista en terrorismo machista que "las denostaciones, minusvaloraciones e insultos eran constantes, buscando J.B.G.C. la justificación a sus actos en la "promiscuidad" inventada por él de la víctima". Al maltrato psíquico pronto se le sumó el físico. Era tan frecuente que "la mayor parte de los días" la adolescente presentaba hematomas "y evidencias de haber sido agredida".

Estos ataques tenían lugar "estuvieran solos o acompañados". Los escasos amigos de ella no actuaban porque sabían que lo perdonaría, puesto que el maltratador "después de cada agresión prometía que no volvería a suceder, pedía perdón y daba a su pareja unos días de tranquilidad, si bien estos eran cada vez más escasos". Es lo que se conoce como el ciclo de la violencia: acumulación de tensión, explosión y fase de luna de miel, una espiral de círculos cada vez más cortos y más peligrosos.

En la sentencia se detallan varios episodios concretos. Por ejemplo, el que aconteció en la noche del 27 de julio de 2013 en un parque de San Juan del Puerto. "Con gran violencia la levantó del pelo, tirándola contra el suelo y ocasionándole un traumatismo en el hombro izquierdo". Ella dijo a los médicos que las lesiones eran fruto de "una caída accidental".

El 5 de enero de 2015, la niña quería ir a ver la cabalgata de Reyes y él se negó "porque se había puesto una ropa que él consideraba que no podía llevar". Como ella se enfadó y se dio la vuelta para irse, este individuo "la agarró del brazo y, tirando de ella, le propinó un fuerte cabezazo en la nariz, causándole fractura" que ha dejado secuelas estéticas a la perjudicada.

Manifestación contra el terrorismo machista, el 25-N en Huelva. Manifestación contra el terrorismo machista, el 25-N en Huelva.

Manifestación contra el terrorismo machista, el 25-N en Huelva. / Josué Correa (Huelva)

Fue tras este incidente cuando la madre de la menor decidió denunciar. La adolescente regresó del hospital a casa con el agresor, quien "al llegar a San Juan del Puerto cerró los pestillos del coche y volvió a golpear a su pareja". La víctima negó los hechos denunciados por su madre en sede judicial.

No obstante, sí se atrevió a romper con él. A ello J.B.G.C. respondió intensificando el control, "escondiéndose en las inmediaciones de su domicilio para ver cuándo y con quién salía, llamándola «puta, guarra, me cago en tus muertos» incluso cuando la chica estaba con sus amigos".

El 22 de febrero de 2016 el acusado estaba citado en un juicio de faltas contra la madre de la joven por insultos y amenazas del que resultó absuelto. Su reacción fue ir a San Juan, abordar a la víctima entre insultos y "la agarró del pelo y la tiró al suelo". Fue la gota que colmó el vaso y ella denunció a su agresor.

La jueza del Penal 3 impone a J.B.G.C. por la autoría de un delito de violencia física y psíquica habitual dos años de prisión, la prohibición de aproximarse a menos de 200 metros o comunicarse con la perjudicada durante tres años y la privación del derecho a tener o portar armas durante cuatro años, amén de una indemnización de 30.000 euros para la víctima.

Contempla además en el fallo otros tres delitos de lesiones en el ámbito familiar, por los que suma otros tres años de prisión, la prohibición de acercarse o comunicar con la joven durante seis años y de tener o portar armas durante seis años y nueve meses, amén de 3.163 euros de indemnización.

Por último, San José lo condena a otros tres años de reclusión por un delito de lesiones, con alejamiento durante cuatro años y otros 3.222 euros de responsabilidad civil. En total, debe pagar a la víctima 36.385 euros y asumir las costas del procedimiento.

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