Puerta del Mar

El retablo de San José vuelve a la parroquia de la Concepción

  • Comienzan los trabajos de instalación tras finalizar la restauración

Daniel Sánchez, trabajando en una de las piezas del retablo de San José. Daniel Sánchez, trabajando en una de las piezas del retablo de San José.

Daniel Sánchez, trabajando en una de las piezas del retablo de San José. / M. G. (Isla Cristina)

A vuelta del retablo de San José a la parroquia de la Purísima Concepción es una pronta realidad. De alguna forma viene a cerrar el proceso de rehabilitación de la parroquia tras verse afectada, en 1999, por las obras del parking de Méndez Núñez que llevó a que estuviera cerrada siete años.

Sin elementos como el retablo neobarroco de San José se podría decir que la iglesia es otra tras la restauración. Nadie consigue adaptarse al criterio de Cultura de dejar en la techumbre las naves laterales abiertas, por si se quieren observar los arcos mudejares que hasta así cuesta trabajo verlos. Esto es para todo una obra incompleta.

Con haber dejado un testigo hubiese sido suficiente y muy generosos. Lo que no supieron entender ni historiadores ni arquitectos que asesoraron entonces es que un templo es algo vivo, para abordar así los criterios artísticos en el mismo. A pesar de ello, y del techo flotante de la nave central de la parroquia, dejó escapar retablos interesantes que no volvieron, como eran los de la Vera Cruz y la Buena Muerte. ¡Una pena!

Lo que les sustituye no mejoró lo que había. Sí es cierto que cuando se llevó a cabo la gestión de rehabilitación de la iglesia parroquial se debió exigir la reparación de estos daños a los causantes de los mismos. Cosa que no fue así o al menos el resultado es que no se repararon los retablos y las cofradías poco pudieron hacer, pues no tuvieron sitio en la negociación de aquel conflicto. Solamente apuntar el detalle de que los retablos antiguos repuestos tras la restauración del templo son los que pertenecen a la propia parroquia, el del Perpetuo Socorro, el Carmen y ahora el de San José.

Hoy es un momento de gozo la vuelta del retablo de San José. Un empeño en el que estuvo al frente el actual párroco Diego Capado y, al final, lo consiguió. No resultó tarea fácil. Se inició el proyecto de restauración en 2015 y se dieron varias fechas. Retrasado por el aspecto económico.

Los trabajos de carpintería para el anclaje del retablo en los muros de la iglesia los inició esta semana la Carpintería Artesanal Batanero, que en su taller en Isla Cristina viene realizando estos trabajos de restauración. La próxima semana se procederá al montaje del retablo en la iglesia desde el día 19, por lo que se suprimen las misas de las doce de la mañana, para facilitar así la colocación.

Está previsto que todo quede concluido para que se celebre la misa de su vuelta a la iglesia el sábado día 24, víspera de la festividad de Cristo Rey del Universo, que presidirá el obispo de Huelva, José Vilaplana Blasco. Participará la Coral de la Catedral de Huelva y al finalizar habrá un concierto de la Coral Polifónica de Isla Cristina.

Daniel Sánchez Vázquez, que está al frente de la restauración, destaca que “estamos ante el retablo más interesante de las parroquias de Huelva, por supuesto de los de la posguerra. No hay otro igual si exceptuamos el de San Pedro”.

Se trata de un artístico retablo neobarroco donde resaltan las columnas salomónicas, obra del taller de Miguel Hierro Barreda, en madera tallada y dorada, en 1945.

El retablo lo costeó el matrimonio Joaquín González Barba y Ana Quintero Morales. Se bendijo el jueves de Pascua 5 de abril de 1945, por el cardenal arzobispo Segura y Sáenz, así como las imágenes de San José, San Joaquín, Santa Ana y San Rafael.

Ahora el trabajo de restauración consistió primero en estabilizar la madera que se encontraba en un mal estado por el pésimo almacenaje, donde sufrió los efectos del agua, por lo que fue necesario primero sesiones de secado para volverlo a ser estable. En estos primeros pasos de consolidación se procedió también al tratamiento de xilófagos, del que se encontraba igualmente afectado.

Lo que más se lamenta es una anterior intervención que dejó zonas en muy malas condiciones, donde desapareció el oro, así como algunas piezas.

Las piezas centrales y claves del retablo se conservan, lo que añadido al trabajo minucioso de Carpintería Batanero va a ofrecer un interesante trabajo.

Daniel Sánchez señala que “se respeta el oro antiguo existente en las piezas, aunque no era mucho y se reintegra lo que faltaba”. Se percibirá el oro original, “ofreciendo un conjunto donde no se va a notar lo repuesto sino que el retablo se realza, se verá en todo su esplendor”.

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