Celebración del centenario de la coronación de la Virgen del Rocío

El Rocío vibra con su Reina

  • Los almonteños saltan la reja a las 23:45 para pasear a la Blanca Paloma por las calles de la aldea. La reina de las marismas entró en su Templo a las 7:56

  • El rezo del santo rosario abre los actos conmemorativos del centenario de la coronación

El Rocío ha vivido esta noche un momento para la historia, una situación que quedará grabada en los miles de devotos que han acompañado a la Blanca Paloma en su caminar por las calles de la aldea almonteña. Los nervios pudieron más que los llamamientos realizados por la Hermandad Matriz y a las 23:45, justo al terminar el rezo del Santo Rosario, los almonteños que abarrotaban la ermita no han podido aguantarse y han procedido a saltar la reja para portar en andas a la Blanca Paloma. De nada sirvieron los esfuerzos de los santeros, que, tras conseguir frustrar varios intentos, vieron cómo los portadores de la Virgen lograban llegar hasta sus pies para comenzar un paseo que se extendió durante horas, exactamente hasta las 7:56.

Entre las palmas de los centenares de personas que llenaban la ermita, la Divina Pastora comenzó su caminar y atravesó el pórtico a las 23:50 entre el fervor de los miles de devotos que aguardaban esta imagen a las puertas de la iglesia. A partir de ese momento, la Patrona de Almonte inició el mismo recorrido que realiza habitualmente el Lunes de Pentecostés, pasando ante las casas de hermandad que, a falta de Simpecados, habían engalanado sus fachadas en honor a la Reina de las Marismas.

Durante todo el día fueron decenas de miles las personas que fueron llegando a la aldea almonteña para acompañar a la Virgen en un momento tan especial, una procesión histórica que ningún rociero de corazón ha querido perderse y que daba inicio a los actos en conmemoración del centenario de la coronación canónica. El cante y el baile sirvieron de prólogo en las casas para animar las reuniones de amigos y familiares hasta que pasadas las diez de la noche la ermita comenzaba a registrar el tradicional lleno que precede al momento más especial: la salida de la Virgen del Rocío a hombros de los almonteños.

Poco antes, y en el mismo lugar en el que fuera coronada canónicamente la Blanca Paloma el 8 de junio de 1919, El Real de El Rocío, que se encontraba exornado con un arco dorado junto a la escultura conmemorativa de la efemérides, comenzó un poco más allá de las 23:00 el acto inaugural del centenario de la coronación canónica de la Virgen del Rocío, un evento caracterizado por la sencillez, como afirmó Juan Ignacio Reales, presidente de la Hermandad Matriz de Almonte, quien dio inicio a esta ceremonia. En un reducido escenario le acompañaron los miembros de la corporación rociera local, junto con la alcaldesa de Almonte, Rocío Espinosa; el párroco, Francisco Jesús Martín, y el vicario parroquial, José Antonio Calvo, entre otros.

La coronación de la Virgen del Rocío tuvo lugar, en realidad, en la referida fecha de 1919, pero al coincidir el próximo año esta efemérides con el sábado de romería -cuando realmente se cumplen esos 100 años desde que le fuera impuesta la corona por el cardenal arzobispo de Sevilla Enrique Almaraz y Santos- la Hermandad Matriz de Almonte decidió optar por otra fecha para la procesión y, por ello, se eligió el 8 de septiembre, festividad de la Natividad de la Virgen María, cuando se celebra también otro centenario relacionado con este evento, en concreto la firma en Roma del decreto que aprobaba la coronación canónica de la Virgen.

En cualquier caso, la ceremonia de apertura de ayer y, posteriormente, el gran momento de la procesión extraordinaria de la Virgen del Rocío, realizada en el día de hoy, marcan la inauguración de todo un año de celebraciones para festejar este hito religioso para el pueblo de Almonte y para otras tantas localidades del Condado, el Aljarafe y de la Costa y Campiña gaditana -comarcas en las que estaban erigidas las 11 hermandades filiales en aquel día de 1919- que, por otro lado, supuso la primera coronación canónica de una imagen en la provincia de Huelva.

Tras las palabras de Reales se dio paso a la lectura de la bula pontificia de la coronación canónica, a cargo del secretario de la Hermandad Matriz, Santiago J. Padilla. A su conclusión, los rocieros presentes en El Real aplaudieron este momento. Y, posteriormente, se celebró el santo rosario, que el párroco de Almonte dedicó a todas las personas que vivieron aquella histórica coronación canónica. El vicario parroquial comenzó el rezo de los misterios gozosos, ante numerosos rocieros que llegaron poco a poco y participaron en este acto religioso.

Mientras, a pocos metros, en el interior del Santuario eran muchos los almonteños y curiosos que esperaban el momento de llevar a la Patrona de Almonte fuera del templo e iniciar la procesión extraordinaria, en un itinerario decorado para la ocasión.

La expectación de los rocieros en estas últimas jornadas ha sido aún más fuerte por la indumentaria con la que se han encontrado a la venerada imagen mariana, con unos guiños que recuerdan a las procesiones de la Reina de las Marismas durante los años finales del siglo XIX y comienzos de la pasada centuria. Una instantánea que pocos recuerdan y que, gracias a antiguas fotografías, se ha recreado soberbiamente. Así, las camaristas de la Virgen vistieron al comienzo de esta semana a la Virgen del Rocío con el mismo terno que llevó el día en que fue coronada en El Real. En concreto, se trata del traje de los Montpensier, donado por la condesa de París, Isabel Francisca de Orleans y Borbón. El Pastorcito del Rocío, por su parte, viste a juego.

El momento del salto de la reja. El momento del salto de la reja.

El momento del salto de la reja. / Alberto Domínguez

Además, la Reina de las Marismas porta la corona de la coronación, que fuera realizada con las donaciones de los rocieros en las primeras décadas del siglo XX, así como el rostrillo de Muñoz y Pabón y las ráfagas de puntas martillo. Otra imagen llamativa que ha sido muy comentada por los devotos son las flores de talco esmaltadas a color que acompañan tanto al vestido de la Virgen como a las esquinas del paso, realizadas por José Manuel Vega. Y, por último, lo más sorprendente de esta inédita procesión del 8 de septiembre son las bambalinas confeccionadas por el bordador jerezano Fernando Calderón, que recuerdan escenas propias de hace más de 100 años. Por otro lado, la Blanca Paloma, entre sus numerosas joyas, estrena hoy en su salida procesional algunas preseas, como un broche con el escudo pontificio de san Juan Pablo II, así como otro con la forma del anagrama de María, donados por almonteños.

Una vez finalizado el rosario, el pueblo de Almonte, tras horas de espera, procedió a llevar a su Patrona por las calles de la aldea rociera, minutos antes de comenzar el 8 de septiembre, entre cohetes y fuegos artificiales.

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