Sus majestades ya están en Huelva

Los Reyes Magos recogen las cartas de cientos de niños

  • Pajes montados en patines o en zancos entretienen a los menores mientras esperan su turno en una larga cola que se extiende por parte de la Gran Vía

Baltasar saluda a unos niños. Baltasar saluda a unos niños.

Baltasar saluda a unos niños. / Alberto Domínguez (Huelva)

Intensa jornada previa a la cabalgata. Los Reyes Magos recogieron ayer por la tarde, en la Plaza de la Constitución, las cartas de los niños onubenses. Fueron cientos los pequeños, acompañados de sus familiares, que se acercaron hasta las puertas del Ayuntamiento de Huelva, donde se instaló una especie de escenario, con sencillos tronos para sus Majestades de Oriente, por delante de los cuales fueron pasando los menores.

Los Reyes Magos llegaron a las cinco de la tarde a la cita, aunque ya a las tres había niños haciendo cola para ver a sus Majestades. De fondo se oían villancicos. Pajes montados en patines o zancos entretenían a los pequeños mientras aguardaban su turno en una larga cola que se extendía por parte de la céntrica Gran Vía. Llegaba hasta la calle San Salvador y daba la vuelta por los soportales.

Todos los niños llevaban sus cartas en las manos, algunas ilustradas con dibujos infantiles, para dárselas en persona a los Reyes Magos. Unos pequeños que estaban despistados les preguntaron a sus padres por qué había tantos niños allí concentrados, a lo que sus progenitores le contestaron que estaban los Magos de Oriente.

La felicidad por vivir este momento mágico quedaba de manifiesto tanto en las caras de los chavales como en las de sus familiares, que no dudaron en inmortalizar cada instante con sus móviles.

Antes de encontrarse con los Reyes Magos, los pequeños tenían que recoger un certificado de buen comportamiento, que le daban los pajes y que tenía que ser sellado. Con este documento y un vaso de papel para guardar los caramelos que les iban a entregar los Magos de Oriente fueron pasando y reuniéndose con su Rey favorito.

Entre los niños se encontraban los de la Fundación Laberinto, que se ha propuesto que sus chavales disfruten de todas las tradiciones.

Melchor con un pequeño. Melchor con un pequeño.

Melchor con un pequeño. / Alberto Domínguez (Huelva)

“Es una vivencia maravillosa”, señaló Melchor, que encarna el director de Hispanidad Radio, Juan Infante, quien se mostró muy emocionado. Gaspar, representado por el presidente de la Asociación de Bares, Restaurantes y Cafeterías de Huelva (Bareca), Rafael Acevedo, subrayó que estaba “encantado” con la experiencia, “es muy bonita”.

Acevedo indicó que los niños lo estaban viviendo “con mucha ilusión”. Apuntó que “son niños muy buenos y ninguno se quedará sin juguete”.

Baltasar, representado por el decorador floral Antonio Rivera, estaba maravillado “viendo estas caritas”, a lo que añadió que “no hay mejor regalo que ver la ilusión de estos niños”.

Algunos pequeños iban muy decididos a hablar con los Reyes Magos, otros tenían que ir acompañados de un familiar, que los invitaban a acercarse a los Magos de Oriente, que escucharon muy atentamente sus peticiones.

Una niña entrega su carta a Gaspar. Una niña entrega su carta a Gaspar.

Una niña entrega su carta a Gaspar. / Alberto Domínguez (Huelva)

Tras hablar con su Rey preferido, se dirigían con el certificado de buen comportamiento en una mano y el vaso con los caramelos en otro hacia el lugar donde les esperaban sus familiares.

Por la mañana, los Reyes Magos visitaron el área de Pediatría del Hospital Juan Ramón Jiménez, donde entregaron regalos a los niños hospitalizados. Se trata de una visita organizada por el CSIF, que el sindicato aprovechó para donar una cinta de correr para poder realizar pruebas médicas complementarias que ayuden a la evaluación de los pacientes y así determinar su diagnóstico.

Son pruebas de esfuerzo, exámenes para la valoración de cardiopatías o evaluación de la metabolización de la glucosa. El sindicato apuntó que Endocrinología es una de las especialidades donde más se suele recurrir a este tipo de pruebas.

CSIF explicó que “hasta ahora, el centro no contaba con una máquina de estas características en Pediatría por lo que los pacientes hacían las pruebas médicas corriendo directamente por el conocido patio de los potos del hospital”.

Por otra parte, los delegados en funciones de Salud y Medio Ambiente, Rafael López y José Antonio Cortés, entregaron ejemplares del cuento Aurora, una pequeña lince en Doñana a los niños ingresados en el centro hospitalario. Este cuento surgió tras el incendio que afectó al espacio natural de Doñana. El objetivo de la publicación es fomentar el conocimiento del lince ibérico, especialmente entre los lectores más jóvenes.

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