Bajada de la Cinta

La Patrona espera ya a sus fieles en La Merced desde este domingo

  • Multitudinaria bajada matutina que trae a la Virgen Chiquita hasta la catedral

Momento culminante de la bajada de la Virgen de la Cinta. Momento culminante de la bajada de la Virgen de la Cinta.

Momento culminante de la bajada de la Virgen de la Cinta. / Alberto Domínguez (Huelva)

Cuatro horas es lo que ha tardado la Virgen de la Cinta en recorrer el trayecto entre el santuario del Conquero y la Catedral de la Merced.La Hermandad ha cumplido escrupulosamente el horario previsto y a las 10:45 la imagen entraba en La Merced donde posteriormente, fue ubicada en el altar mayor. En ese mismo templo tendrá lugar la celebración de los cultos.

En una ocasión más, Huelva se ha abierto de par en par para mostrar orgullosa, su alma cintera. A partir de este domingo y hasta otro domingo: el del 8 de septiembre, los onubenses van a tener muy en cuenta todos los actos que se van a celebrar.Pero la mañana de este domingo dio mucho de sí porque es un domingo muy especial que los onubenses tienen marcado en su calendario.

Los más madrugadores ya estaban antes de las 6 en las inmediaciones del santuario y en el templo ya no se cabía. Toda la belleza del enclave resalta aún más si cabe en una jornada como la de este domingo en la que el patio del santuario estaba bellamente engalanado con banderas, estandartes y motivos marineros. Con extrema puntualidad, la celebración eucarística fue anunciada por un repique de campanas. La misa fue presidida por el vicario episcopal para el Testimonio de la Fe, Emilio Rodríguez y cooficiada por el director espiritual del Consejo de Hermandades, José Manuel Bárrales; el capellán del santuario y director espiritual de la Hermandad de la Cinta, Andrés Vázquez y el párroco de Santa Teresa de Jesús, Manuel Sevidanes.En su homilía, el vicario hizo un llamamiento “a vivir nuestra fe en fortaleza, en medio de las dificultades que el mundo nos presenta”.

Para ello puso como ejemplo a María que “nos enseña a ser fieles y a saber aceptar todo lo que nos viene del Señor”, aunque pese a as dificultades que nos podamos encontrar, “el Señor siempre está a nuestro lado”. Emilio Rodríguez se acordó además de muchos cristianos que hoy en día, siguen padeciendo persecución física o psicológica a causa de su fe. Acabó su homilía pidiendo que “María nos conceda la energía para ser testigos”.

Una vez concluida la celebración eucarística, todos buscaron el siempre bello momento de la salida del precioso paso que, como es sabido, sale directamente desde su capilla al exterior. Aún de noche, la Virgen Chiquita quedó fuera del templo a las 6:45 cumpliendo escrupulosamente las previsiones de la Hermandad de la Cinta. Todavía dentro del recinto del santuario, lo primero que se encontró la Patrona fue con el Coro de Campanilleros que lleva su nombre y que la iba a acompañar durante todo el trayecto. El paso, necesitado de luz para poder ser visto a esas horas por los devotos, lucía como es habitual el bastón de Alcaldesa Perpetua. El bello exorno floral de Antonio Rivera incluía unas granadas vinculadas a la que lleva la Virgen de la Cinta.

A las 7 ya había una más que notable presencia de fieles alrededor del santuario. Cuando el paso llegó a la rotonda, ya empezaba a clarear anunciándose un nuevo día. La Cinta estaba a punto de dejar el barrio en el que vive prácticamente durante todo el año y sus vecinos quisieron darle la despedida. Esa despedida se materializó con la presencia de parte de la junta de gobierno de la Hermandad de la Fe, que tiene su sede canónica en Santa Teresa de Jesús y por dos coros que para la ocasión formaron uno solo. Se trataba de Al Son del Mar, de Punta Umbría y Desde La Orden que se ubicaron al inicio de la avenida Manuel Siurot sabiendo que en unos días, Ella regresará.

Cuando el paso acometía las primeras rampas de Manuel Siurot la cantidad de gente era más que significativa. Aunque la devoción es lo primero que hay que tener presente en una cita como es la del tercer domingo de agosto, hay unos ingredientes ambientales que no se pueden obviar. En primer lugar, el inicio de la mañana con todo su frescor y en segundo lugar, la bellezas del paraje y de las vistas desde el Conquero que aunque es cosa bien sabida, no deja de sorprender y máxime en el repunte de la mañana.Con alegría y buen ánimo, la comitiva siguió avanzando entre las coplas del Coro de Campanilleros y las paradas ya habituales con el rezo de los misterios. Aguas de Huelva o el Colegio San Pablo fueron de los lugares en los que el paso se detuvo y en otros recibió ofrendas florales como a la altura de la Asociación de Vecinos Mirador del Conquero.

Hay un lugar emblemático en esta mañana de domingo como es el Palacio Episcopal. Buena cantidad de fieles se adelantó a la comitiva para ver desde allí, uno de los momentos más esperados: la recepción de la Patrona de Huelva por parte del obispo de la Diócesis, José Vilaplana. El prelado realizó una ofrenda floral y rezó uno de los misterios. La comitiva abandonó el Palacio Episcopal tras las 9 donde se escuchó a María Emilia ofreciéndole fandangos a la Virgen. A partir de ahí, le esperaba una bajada pronunciada ya mucho más cerca del centro. En el Servicio Andaluz de Empleo, nueva ofrenda floral y en el busto de Manuel Siurot, nuevo y último misterio del Rosario rezado.

En esta ocasión, la Virgen se acercó a la estatua de una manera más próxima de la habitual, como reconocimiento a quien fuera hermano mayor de La Cinta. La bajada tenía ya solo unos 200 metros para alcanzar la catedral y el final del trayecto prometía ser apoteósico. En el porche mercedario esperaba buen número de personas y el Coro de los Campanilleros que iba enlazando copla tras copla. Cuanto más se acercaba el paso a la puerta de la catedral, mayor fue la emoción y el lanzamiento de cohetes que acabó con una traca.

Con una enorme puntualidad respecto a lo previsto por la Hermandad, el bello paso se introdujo en el templo a las 10:45 para posteriormente, trasladar la Virgen Chiquita hasta el altar mayor. A partir de este domingo, la Patrona de los onubenses será motivo de intensa actividad que culminará con la procesión del 7 de septiembre y la subida popular del día siguiente.De este modo, antes de llegar el mediodía de este domingo 18, la Hermandad de la Cinta había culminado su programa de actividades que incluyó también la jornada sabatina.Este sábado fue un día de más recogimiento en el que la Hermandad que lleva el nombre de la Patrona de Huelva vivió dos momentos emotivos.

Este sábado, la Hermandad dio la bienvenida a sus nuevos miembros, que en esta ocasión han sido 16. Fue el hermano mayor, Bienvenido González, el encargado de ponerles la medalla que es el símbolo que les vinculará de por vida a la devoción de La Cinta.El segundo y hermoso acto fue el del traslado de la Virgen de la Cinta hasta su paso procesional. La imagen, como bien se sabe en Huelva, se encuentra en el altar derecho mientras que el paso, en el izquierdo. Algo en el paso mostraba sintomáticas diferencias tan solo con un día antes. La imagen del Niño ya no se encontraba allí. El bello templete se mostraba vacío a la espera de recibir a la Virgen Chiquita, lo que ocurrió de manos de Bienvenido González.

La imagen que es el objetivo de la devoción de miles de onubenses, es una obra atribuida a Benito Hita del Castillo, fechada en la segunda mitad del siglo XVIII, mientras que el templete y el portentoso paso son un trabajo efectuado en 1940 en el taller del orfebre Manuel Seco Velasco.

Momento especial el vivido al paso por el busto de Manuel Siurot. Momento especial el vivido al paso por el busto de Manuel Siurot.

Momento especial el vivido al paso por el busto de Manuel Siurot. / Domínguez (Huelva)

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