Huelva

Nuevos horizontes para la denominación de origen

  • Impulso. Granada aspira a ser reconocida también por la calidad y la singularidad de sus vinos

  • Arranca la nueva andadura de la DOP Granada

Los bodegueros granadinos y sus vinos. Los bodegueros granadinos y sus vinos.

Los bodegueros granadinos y sus vinos.

El pasado lunes 2 de abril tuvo lugar en la sede de la Delegación de Gobierno de la Junta de Andalucía en Granada la presentación de la Denominación de Origen Protegida Granada que sucede a la anterior figura de Denominación de Origen Vinos de Calidad de Granada, desde hace unos años y hasta ahora gestionada directamente por la Junta de Andalucía. Con el reconocimiento de la nueva figura DOP Granada, nuestra provincia cuenta con una magnífica herramienta para competir en mercados nacionales y en el mercado global.

A esta presentación asistieron e intervinieron la delegada del Gobierno en Granada, Sandra García Martín, el consejero de Agricultura, Pesca y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía, Rodrigo Sánchez Haro; el presidente de la Diputación Provincial de Granada, José Entrena; y el ya nombrado presidente del nuevo Consejo Regulador de la dicha Denominación de Origen (a falta de su publicación en el BOJA), José Olea Varón, órgano que a partir de ahora asumirá la gestión de la DOP.

La mayoría de las bodegas granadinas adscritas a la Denominación de Origen estuvieron presentes para mostrar unidad y ganas de trabajar por un futuro prometedor. El presidente de la Diputación declaró que esta institución está "dispuesta a poner su granito de arena en todo lo que genere riqueza y empleo en la provincia tal y como lo hace el sector vitivinícola". Sector que, añadió, "no es solo un sector de transformación sino que va unido al turismo y a la hostelería, otras dos fuentes de riqueza para la provincia de Granada". "Hace falta gente como vosotros -apuntó dirigiéndose a los bodegueros presentes- que apueste por su tierra, por nuestra tierra".

Por su parte, el consejero de Agricultura, Rodrigo Sánchez, hizo hincapié en que la DOP Granada "genera valor añadido y es una apuesta para diferenciarnos por la singularidad": También incidió en la necesidad de aprovechar las sinergias que se crean entre el sector del vino y el turismo y prometió ayudas desde la Consejería para la producción y para la promoción en terceros países.

En cuanto al recién elegido presidente del Consejo Regulador, José Olea, sus primeras palabras fueron para definir y destacar las tres tareas que deberá desarrollar con prioridad dicho órgano, empezando por "realizar un exhaustivo estudio científico para caracterizar los vinos amparados por la DOP Granada, para que sepamos de manera cierta, como son y en qué se diferencian de otros y así ayudarnos en su comercialización. No basta con decir que buenos somos, debemos poder argumentarlo. Para lo que necesitaremos el concurso de la Consejería y de la Universidad". En segundo lugar, ampliar el campo de su colectivo, de bodegas y viñedos adscritos a la DOP Granada. Según sus propias palabras "solo exige voluntad de trabajar unidos y el cumplimiento fiel de las exigencias de las normas, para incorporar los vinos protegidos de Granada al ámbito de la excelencia, pues solo desde ese ámbito, seremos competitivos y social y económicamente rentables para nuestra tierra. En un mundo globalizado e informado, no valen los atajos. Y los consumidores deben ser respetados en su derecho a una información veraz, cuando ofrecemos un producto de calidad diferenciada". Y en tercer lugar, pero no menos importante, "ganar la confianza de los granadinos a la causa de los vinos con DOP Granada para que se sientan orgullos de ellos y crezca la autoestima en nuestra sociedad, además de por nuestra historia, nuestra cultura, nuestros monumentos, la Alhambra, Sierra Nevada, los Festivales de Música y Danza, la Costa Tropical, los espárragos de Huétor, el cordero Segureño, los chirimoyos, el jamón de Trevélez, la tapa, etc., toca además, ser reconocida por nuestros vinos".

Este reconocimiento será más fácil de trasmitir si conocemos nuestra historia vinícola y la contamos. He aquí esta historia transcrita del propio discurso de Olea Varón.

Granada es una tierra con una milenaria historia y no es difícil imaginar aquí el cultivo de la vid si, como está demostrado, la presencia humana en la provincia de Granada se puede datar en millones de años. Los hombres de la edad de piedra, los íberos, los fenicios, los romanos, los musulmanes y más recientemente los castellanos, han dejado la impronta de su paso en el mundo de la vitivinicultura por esta provincia. Ejemplos de esta huella lo da una palabra muy enraizada en el vocabulario granadino, El Carmen, nombre antiquísimo, que hunde sus raíces en los mismos orígenes de nuestra cultura. Procede del monte Carmelo (en hebreo Carmel), monte sagrado para los sirios, que lo ocuparon mucho antes de que saliera Israel de Egipto a fundar su Estado en la Tierra Prometida.

Carmel es el nombre de la divinidad animista a la que los sirios rendían culto en esta montaña antes de que pasara a manos de los israelitas, que conservaron su nombre y "su carácter de montaña sagrada". El vocablo "Carmel" está formado por kerem (viña, y por extensión jardín), y El (Dios, apócope de Eloí). El Carmelo significa "Viña del Señor". El nombre viene del hebreo "0 " (kerem-El) "viñedo de Dios", emparentado con el árabe Karm (" viña").

Otra referencia histórica de gran trascendencia sobre el vino en Granada, se produce en el año 1505, cuando la Reina Juana la Loca (por consejo de su madre) en su ánimo de proteger los intereses de los nobles que se asentaron en Granada, dictó una Carta de Privilegio, por la cual en Granada y en tres leguas a la redonda, solo se podía beber vino elaborado dentro de esas tres leguas. Disposición que estuvo vigente hasta su abolición definitiva en 1812. 307 años es un largo periodo de la historia, que dejó huellas.

Añadía José Olea a esta magnífica exposición que "este hecho me da pie a decir en foros donde están presentes miembros de las grandes Denominaciones de Origen de España, que Granada fue la primera Denominación de Origen Protegida de nuestro país. Hay una exposición diseñada por el Archivo Municipal de Granada sobre esta historia del Privilegio de la reina Juana, y animamos al Ayuntamiento a llevarla a buen puerto, pues sin duda ayudará a la ciudad y al resto de granadinos a conocer un retazo de su historia que tiene muchas curiosidades que contar".

Esas huellas del cultivo de la vid y de la producción de vino se ven reflejados de manera muy precisa en el ensayo sobre las variedades de la vid que vegetan en Andalucía, que escribió en 1807 D. Simón de Rojas Clemente y Rubio, bibliotecario del Jardín Botánico de Madrid, por encargo del Rey, en el que de forma específica estudia las variedades existentes en el Reino de Granada, desde Algeciras a los Vélez. Con referencias expresas a la Alpujarra, la Contraviesa, comarcas de Baza y Guadix, a la Vega de Granada, dando datos minuciosos de producciones, números de cepas por anegas y otras unidades de medida agrarias, arrobas producidas, etc.

0 este legado e historia y con el buen hacer de los bodegueros granadinos estamos seguros de que la Denominación de Origen Protegida Granada es y será motivo de orgullo para todos los granadinos y nuestros vinos, considerados como parte importantísima de nuestro patrimonio.

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