Inclusión

Huelva es la primera capital andaluza en instalar pasos de peatones adaptados a menores con TEA

  • La asociación Ánsares proyecta actividades para que la ciudad sea accesible al colectivo que padece el trastorno autista

Un grupo de usuarios de la asociación para personas con trastorno autista Ánsares cruza por un paso de peatones. Un grupo de usuarios de la asociación para personas con trastorno autista Ánsares cruza por un paso de peatones.

Un grupo de usuarios de la asociación para personas con trastorno autista Ánsares cruza por un paso de peatones. / Alberto Domínguez (Huelva)

Los pasos de peatones de Huelva alterarán su aspecto para alojar en la primera franja un conjunto de pictogramas destinados a velar por la autonomía de los menores con Trastorno del Espectro Autista (TEA). Con la citada transformación, el Ayuntamiento acondiciona sus calles y avenidas para consolidar la autonomía de un colectivo que, a través de una señalética clara y concisa, da un paso firme para integrarse en el paisaje urbano.

Huelva se ha adelantado al resto de capitales andaluzas y ya ejerce como pionera en cuanto a la implantación del proyecto se refiere, si bien es cierto que el mismo ya ha sido aplicado en municipios andaluces y en localidades de otras comunidades autónomas. En este sentido, el acuerdo de colaboración une al Consistorio con la asociación sobre Trastorno del Espectro Autista y Educación Vial, Teavial, que reconoce que “ciudades como Sevilla ya han esbozado el proyecto, pero ha sido Huelva la primera en dar el paso”.

La adaptación de los pasos de cebra se compone de una señalización que contempla cuatro pictogramas. Así, la leyenda dibuja las acciones “parar”, “mirar”, “coche parado” y “cruzar”, si bien en los pasos de peatones ubicados junto a un semáforo se sustituye el vehículo por el “muñeco en verde”, tal y como remarcan desde Teavial.

La implantación de los pictogramas no se hará en la totalidad de los pasos de cebra repartidos por la capital onubense de forma instantánea, si bien es “un objetivo” que la asociación Ánsares -con la que Teavial se puso en contacto para confeccionar el acuerdo presentado al Ayuntamiento- espera conseguir. De este modo, la primera fase contempla aquellos pasos de peatones presentes en rutas que conducen a los centros educativos y centros de salud, parques, bibliotecas y grandes avenidas donde los pasos de cebra “son de uso obligado”, tal y como expresa el trabajador social de la entidad onubense, Pablo Camacho. Con tal adecuación se daría una respuesta al cometido principal del proyecto, el cual espera que “las personas con TEA sepan cruzar las calles con total seguridad y de forma autónoma”, remarca uno de los socios fundadores de Teavial, Eduardo Barrero.

El motivo de que el pictograma se constituya de cuatro dibujos obedece a que “es lo máximo que puede entrar en el campo visual cuando se está parado”. Por ello, el proyecto ha contemplado múltiples dibujos hasta que se dio con los actuales, pues “deben ser sencillos”, en tanto que no debe presentar complejidad alguna su creación ni su mantenimiento en cualquier localidad”.

Además de resultar sencilla para los operarios municipales, la simbología no debe prestar a confusión para las personas que padecen TEA, en tanto que debe convertirse en “sistemas de comunicación aumentativa” útiles para un colectivo “muy visual”. De hecho, los menores con autismo trabajan en sus colegios con pictogramas, pues son las herramientas que emplean para organizar sus vidas.

Al respecto, Ánsares califica de “muy positiva” la implantación de los nuevos pasos de peatones porque “es una forma de integrar y hacer accesible la educación vial”. De este modo, representa un acercamiento que ayuda a potenciar la imaginación visual de las personas con TEA.

El citado proyecto activó su engranaje hace unos 3 años, cuando Teavial comenzó su confección al hilo de los testimonios, consejos y recomendaciones de familias con niños con TEA, policía experta en educación vial y centros educativos. Así, el 2 de abril de 2019 el proyecto era ya una realidad con la implementación en Mairena del Aljarafe, si bien, posteriormente, se sumarían numerosas localidades del resto de comunidades autónomas.

En primera instancia el proyecto de instalación de pictogramas ponía el foco en los menores con autismo, pero desde Teavial han asegurado a Huelva Información que han recibido el beneplácito de múltiples colectivos. Entre ellos, uno de los más satisfechos era el compuesto por las personas de edad avanzada, quienes “sostienen que les ayudar a recordar el funcionamiento del paso de cebra para prevenir altercados”.

La adaptación de este espacio de rayas longitudinales viene dada por un acuerdo con los ayuntamientos. En este sentido, la segunda fase del proyecto solicita a los consistorios el compromiso de llevar una guía didáctica a los colegios para que los contenidos se trabajen en ellos al objeto de “velar por la seguridad vial de los menores, en general”.

Este primer paso del Ayuntamiento de Huelva en favor del colectivo que padece autismo en materia de educación vial persigue que se “siga avanzando en la accesibilidad universal y la igualdad de oportunidades para las personas afectadas en el trastorno autista”, tal y como refleja la concejala de Políticas Sociales e Igualdad, María José Pulido.

Desde las entidades que trabajan con personas con TEA y familiares se espera “ir a más” con la aplicación de nuevos proyectos que aboguen por una señalética más clara para hacer accesible la ciudad al citado colectivo.

Una de las medidas que se estima necesaria es la colocación de pictogramas en empresas de transporte como Emtusa o Damas, “tal y como se ha hecho ya en Badajoz, por ejemplo”, explica Camacho, de Ánsares. En este sentido, tales señales conforman una explicación sintetizada de cómo hay que subir y bajar de los autobuses al objeto de que las personas con TEA realicen esta actividad sin la necesidad de requerir acompañamiento. Igualmente, ciudades como Navarra han extendido esta señalética a las paradas, una iniciativa que refuerza los conocimientos necesarios para utilizar el transporte público.

Con la premisa de que la capital onubense se adecue a las necesidades visuales que presenta el colectivo que padece el trastorno autista, Ánsares plantea una serie de proyectos que se encuentran en una fase de aplicación progresiva.

El primero de ellos, calificado de “muy avanzado” por Ánsares, considera la instalación en los diferentes edificios de la ciudad de paneles con pictogramas que representen qué se hace en cada uno de ellos. Según la asociación las personas con TEA “no son capaces de ver la palabra ayuntamiento”, pero sí pueden visualizar la actividad que se desarrolla en el edificio con un determinado dibujo. Por ello, el proyecto Pictoteando, que se ha instalada en más de 20 localidades onubenses incluyéndose la capital, ayuda a conocer de antemano la actividad que se realiza en un colegio, un centro de salud o un edificio público.

Entre los logros cosechados en favor de las personas con trastorno autista figuran la implementación de una taquilla de atención preferente para personas con diversidad funcional en la última Feria de la Tapa o la puesta en marcha de La Butaca Azul, una adaptación de los medios técnicos de la sala cinematográfica del Aqualon para que estas personas puedan asistir a las proyecciones de películas.

En materia de salud, Ánsares también se halla inmersa en un protocolo sanitario con el Hospital Universitario Juan Ramón Jiménez con el objetivo de que las personas con autismo se anticipen a las pruebas a las que se van a someter al centro médico. Esta medida radica en los datos que evidencian que la esperanza de vida del colectivo es menor, en tanto que se someten a menos pruebas médicas por el rechazo que les genera. De este modo, el proyecto lanzará vídeos que anticipen las sesiones “para evitar situaciones de estrés y ansiedad”.

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