Huelva

La Fiscalía investiga a dos menores por la violación de una adolescente

  • La Audiencia ordena su internamiento semiabierto en contra del criterio del Ministerio Público

Sala de vistas del Juzgado de Menores de Huelva. Sala de vistas del Juzgado de Menores de Huelva.

Sala de vistas del Juzgado de Menores de Huelva. / josué correa

La Fiscalía de Menores de Huelva investiga a dos adolescentes por la presunta agresión sexual a una niña en Lepe el 14 de abril pasado y, al considerar que existen "indicios suficientes de la comisión de un delito de violación", interesó que se les interne en régimen cerrado en el centro de menores infractores hasta la celebración del juicio y durante un máximo de seis meses. Así consta en la solicitud de medida cautelar que el representante del Ministerio Público onubense remitió al Juzgado de Menores el pasado 16 de abril, al que ha tenido acceso Huelva Información.

En este documento -que forma parte de un expediente que está todavía en fase de instrucción- el fiscal refiere que la víctima, una niña de 17 años, mantiene que el sábado 14 de abril, entre las 20:00 y las 21:00, se encontraba en la plaza de Santa Ana (frente al colegio público Oria Castañeda) cuando uno de los chicos se dirigió a ella y, "actuando con ánimo libidinoso, sujetándola fuertemente del brazo" le pidió "que se la chupara".

Los supuesto hechos denunciados ocurrieron el 14 de abril en la plaza Santa Ana de Lepe

La adolescente se negó y como se encontraba con otros tres amigos y los hechos sucedieron presuntamente delante de ellos, "en principio la dejó tranquila".

La perjudicada manifestó al fiscal que cuando estos amigos se marcharon, ese menor y otro más (también investigado en este procedimiento) "con los que se quedó a solas, se dirigieron a ella con ánimo libidinoso", de modo que el primero "la llevó agarrada del brazo" a un sitio reservado y ambos le dijeron que "hasta que no se lo hiciera, no se iba". Prosigue el relato señalando que intentó huir "dos o tres veces, pero que la interceptaron". El primer menor supuestamente "la puso contra un poyete, le quitó la ropa y la penetró vaginalmente" mientras el otro miraba.

Este segundo presuntamente pasó a la acción acto seguido: "La cogió por los brazos, la volteó contra unas piedras y la penetró analmente". Más adelante, según la versión de la víctima, "ambos la penetraron simultáneamente", lo que le causó varias lesiones, entre ellas desgarros internos.

El primero de los menores investigados reconoció que los hechos sucedieron, pero que las penetraciones que describía la víctima "fueron consentidas".

La Fiscalía de Menores entiende que se debe ordenar el internamiento terapéutico de los menores en régimen cerrado porque ambos "podrían cometer nuevos delitos contra la libertad sexual ajena, con el consiguiente peligro que pudiere entrañar para futuras víctimas el empleo de violencia o intimidación". En el caso del segundo de los supuestos infractores, observa, debe tenerse en cuenta que sufre hiperactividad y "conductas agresivas", por lo que debe además aplicársele un "tratamiento de salud mental".

Así lo hizo la titular del Juzgado de Menores, que impuso el internamiento cerrado a los dos menores. Pero sus representantes legales interpusieron recurso de apelación ante la Audiencia y la Sección Primera lo ha estimado parcialmente, sustituyendo la medida por la de "internamiento semiabierto".

La defensa alegaba que los chicos pertenecen a "un núcleo familiar normalizado, con padres trabajadores y con una buena evolución en el último año", "sin especial conflictividad y sin que nunca antes hubieran cometido otros hechos graves de la misma naturaleza", por lo que entiende que se vulneraría su derecho a la libertad personal si se les recluye. Además, señala que la jueza no valora si existe el riesgo de que eludan u obstruyan la acción de la justicia, algo que el letrado considera de antemano "poco consistente en función de la edad y la dependencia familiar" de los investigados.

La Sala considera que el internamiento semiabierto es la medida "idónea" , aunque de calificarse el hecho tras el juicio "como delito de agresión sexual llevaría consigo la determinación del régimen cerrado". El fiscal delegado de Menores, Pedro Díaz Torrejón, considera que esto puede ser contraproducente si se les acaba condenando, ya que podrían disfrutar de un régimen más laxo hasta la celebración del juicio y luego tener que ser recluidos en caso de condena.

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