Huelva

Endesa acaba el derribo de los restos de la central Térmica en la Punta del Sebo

  • La superficie queda limpia en espera de mejoras en su integración ambiental

  • Las obras contaron con un presupuesto de 1,73 millones

Parcela que ocupaban los edificios de la central Térmica en la Punta del Sebo. Parcela que ocupaban los edificios de la central Térmica en la Punta del Sebo.

Parcela que ocupaban los edificios de la central Térmica en la Punta del Sebo. / M. G. (Huelva)

De la antigua central Térmica de la Punta del Sebo, no queda nada salvo el recuerdo de su imagen y el agradecimiento a los servicios prestados, en este caso, de suministro eléctrico a la población de Huelva. En las últimas semanas, Endesa ha finalizado con el derribo de las instalaciones que poco antes del verano de este año, comenzaron a dejar al descubierto sus respectivos esqueletos. Queda una parcela más diáfana, más limpia y, sobre todo, con un menor impacto para todos aquellos que accedan a la ciudad por esa zona. El presupuesto, tal y como adelantó Huelva Información el pasado mes de junio, llegó a 1,73 millones de euros.

Según confirmaron fuentes de Endesa, se ha llevado a cabo “la demolición de las tres naves y se ha procedido a las labores de desescombro que todavía no han finalizado del todo, aunque están en sus últimas fases para su conclusión”. Una vez acabado todo el proceso, según las mismas fuentes, “la parcela quedará completamente diáfana, minimizando el impacto visual de las instalaciones en uno de los accesos de la ciudad”.

La central Cristóbal Colón fue inaugurada en 1961, tiene una capacidad de producción de 398 meagavatios de energía eléctrica con el grupo IV de ciclo combinado, cuya entrada en funcionamiento tuvo lugar en el mes de noviembre de 2006. Cuando sustituyó los tres grupos térmicos que la formaban por el actual que utiliza el gas natural como combustible –más eficiente desde un punto de vista energético– “se hacía innecesario el mantenimiento de las antiguas instalaciones, por lo que se puso en marcha su desmantelamiento”, una fase que está a punto de finalizar.

La empresa adecentará la parcela para una mejor integración con el entorno. La empresa adecentará la parcela para una mejor integración con el entorno.

La empresa adecentará la parcela para una mejor integración con el entorno. / M. G. (Huelva)

Las obras que están a punto de finalizar –a falta de algunas obras complementarias de cara a mejorar el aspecto de la parcela en su conjunto y que mejoren su seguridad, a la vez que se integre en el paisaje que la rodea– se dividieron en dos fases. En primer lugar se procedió al desmantelamiento de los elementos exteriores como chimenea, calderas y silos de carbón que eran totalmente innecesarios para las actuales necesidades de suministro.

Con posterioridad, se eliminó hasta cota cero, las instalaciones y los edificios que llevaban años en desuso y que no tenían relación alguna con las actuales instalaciones de la central Cristóbal Colón; así con grúas de hasta 40 metros de altura se consiguieron cumplir los plazos previstos para la finalización definitiva del derribo.

Imagen del derribo de los edificios durante el pasado verano. Imagen del derribo de los edificios durante el pasado verano.

Imagen del derribo de los edificios durante el pasado verano. / Alberto Domínguez (Huelva)

Las obras de la central comenzaron en 1959 y contaban con un presupuesto de dos millones de pesetas. Junto con las instalaciones de la Térmica, se construyeron 64 viviendas para los trabajadores, según una costumbre implantada en esos años, en la avenida Muñoz de Vargas. El primero de los turbogeneradores del grupo se compró con un crédito de 9,4 millones de dólares, una cantidad bastante considerable por entonces.

La central, en sus momentos de mayor pico de producción, llegó a aportar hasta 6,2 millones de megavatios por hora, suficiente para cubrir una buena parte de las necesidades del consumo de la capital. En el año 1966 se cambio a Gas Natural como combustible y ocho años después comenzaron las obras del ciclo combinado que finalizaron dos años después. Ahora, de esa historia queda apenas el recuerdo en la historia.

Los restos del último de los edificios de la Térmica que quedó en pie. Los restos del último de los edificios de la Térmica que quedó en pie.

Los restos del último de los edificios de la Térmica que quedó en pie. / Alberto Domínguez (Huelva)

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios