Política | La caída de Mario Jiménez Un “enroque” para “sobrevivir por encima de todo y de todos”

  • En el sanchismo entienden el “malestar por las formas” en la destitución del moguereño, mientras voces del PSOE afines hablan de “ataque a Huelva” y lamentan “el pago a su lealtad”

“Injusticia”, “ingratitud”, “tristeza”... Estos son sólo algunos de los calificativos que suenan en el socialismo al referirse a lo vivido esta semana. La ya bautizada como ‘operación Susana contra el susanismo’ se cobró el lunes la cabeza de Mario Jiménez, fiel escudero de la trianera y ahora parlamentario raso.

Tal y como se daba por hecho, la Comisión Ejecutiva del PSOE-A, presidida por la secretaria general, acordó el lunes la cesión del onubense como portavoz parlamentario. En su lugar, se anunció el relevo amortiguador del exconsejero de Medio Ambiente José Fiscal como nuevo portavoz parlamentario –una decisión que fuentes consultadas atribuyen “única y exclusivamente a Díaz"– y la incorporación del sanchista Joaquín Dobladez como delegado de Transición Ecológica y Cambio Climático.

Desde Sevilla se ha hablado, por lo tanto, de un cambio de rumbo en la futura oposición al Gobierno andaluz y de una muestra de acercamiento Ferraz. Sin embargo, lejos de entender lo ocurrido como un gesto de Díaz a Sánchez (Jiménez fue el portavoz de la gestora que se constituyó tras la salida del hoy presidente en funciones de la Secretaría General socialista en 2016), algunas fuentes hablan a este periódico de un “enroque de Díaz para intentar sobrevivir por encima de todo y de todos”.

“Arremete contra él y contra todo el que defienda que ha llegado la hora de asumir responsabilidades y de echarse a un lado”, apuntan, al asegurar así que Jiménez, así como otros miembros del partido en Andalucía, trataron de convencer a Díaz de la necesidad de un acercamiento entre el PSOE andaluz y el federal.

Incluso en el sector sanchista reconocen –más allá de que consideren que la destitución de Jiménez se pueda deber al nuevo rumbo de la oposición socialista en el Parlamento– el “malestar por las formas” en las que se han desarrollado los acontecimientos.

En todo caso, lo ocurrido es para el sector afín a Jiménez una situación “injusta ante quien siempre ha dado la cara por Díaz”. En otras palabras, critican que este sea "el pago a su lealtad", toda vez que ha sido guardia pretoriano del susanismo tras enterrarse el hacha de guerra entre ambos cuando se postularon como candidatos para hacerse con la Secretaría general del partido en Andalucía.

Antes, ambos habían dado su apoyo al entonces presidente de la Junta, José Antonio Griñán, para ese cargo tras la salida de Chaves y, aunque tras el estallido del caso de los Ere el desencuentro entre Jiménez y Díaz era público y notorio ante sus ansias de alcanzar el poder, el onubense fue nombrado finalmente portavoz parlamentario y se convirtió en el gran defensor del Gobierno de Díaz, dándole su apoyo incondicional.

En PSOE se habla de que “Caraballo ha sido leal a Ferraz y eso no se lo perdona Díaz”

Además, también se habla estos días de que la decisión de Díaz es “un ataque a Huelva” porque “Caraballo ha sido leal a Ferraz y eso Susana Díaz no se lo perdona”. No en vano, el líder del PSOE onubense y cuñado de Jiménez ha sido leal al federal en las listas a las generales y a la Diputación.

Y es que, a diferencia de lo ocurrido en Sevilla, Córdoba, Cádiz y Almería, la dirección provincial del PSOE onubense alcanzó un acuerdo con Ábalos para cerrar las listas al Congreso y al Senado.

De este modo, el PSOE onubense concedía al sanchismo el primer puesto de la nómina al Congreso, de modo que María Luisa Faneca, la única andaluza que no dimitió en el intento de derrocar a Sánchez al no asumir el dictamen de Susana Díaz cuando éste anunció su intención de promover un Gobierno alternativo, encabezó la nómina de nombres.

Entonces presentaron su dimisión 17 miembros de la dirección federal pero la exalcadesa de Isla Cristina permaneció a su lado. De este modo, los socialistas de Huelva se desmarcaron de la guerra susanista contra Sánchez.

Una batalla que ahora se salda con la salida de Jiménez, quien guarda silencio, y ante la que en Huelva sólo se ha pronunciado oficialmente el secretario de Organización del PSOE onubense, José Fernández: “Ha sido una persona fundamental para la política en Andalucía y en Huelva, una persona leal al partido, que siempre ha sabido ocupar su sitio. Aquí se le tiene un gran cariño y respeto y seguirá siendo importante en la política provincial”, manifestó el pasado lunes.

También Fiscal tuvo palabras de elogios hacia su antecesor, del que dijo que ha “aprendido mucho” y que ha dejado “el listón muy alto”. El nuevo portavoz, quien anunció que habrá otras remodelaciones en el equipo, ha destacado el apoyo “unánime” a su nombramiento tanto por parte del grupo parlamentario como de la ejecutiva regional. Un intento de desdibujar el vaticinio que algunas voces ponen sobre la mesa respecto a una posible crisis ante un relevo en el que entienden que la justicia ni siquiera ha sido poética.

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