Huelva

Los baños en las aguas del Balneario de la Cinta

  • La gran alternativa para disfrutar de jornadas refrescantes en la Ría para muchos que no podían desplazarse hasta las playas

Un día de baño en el Balneario de la Cinta, postal escrita en 1961.

Un día de baño en el Balneario de la Cinta, postal escrita en 1961. / Ediciones Arriba · Archivo Sugrañes

Una jornada de piragüismo celebrada ayer en el Club Marítimo de Huelva. Una jornada de piragüismo celebrada ayer en el Club Marítimo de Huelva.

Una jornada de piragüismo celebrada ayer en el Club Marítimo de Huelva. / JOSUÉ CORREA

Los recuerdos que consigues retener de la infancia te acompañan siempre. Sin duda son los más hermosos, idealizados si se quiere. Aunque se ajustan más a la realidad en el recuerdo que otros muchos momentos que hallamos vivido más cercanos en el tiempo.

Ahora que estamos en verano y damos este recorrido dominical por la Ría he de manifestar que del Balneario de la Cinta tengo esos recuerdos más agradables de un día de baños. Las aguas tranquilas, en calma con el leve movimiento de la brisa sobre la que el sol deja caer sus rayos para convertirse en un chisporrotear de luces de plata en una atmósfera única.

Sobre ello el intenso olor del salitre de la ría, que te llega para no olvidarlo nunca; más intenso aquí ese aroma que a orillas del atlántico.

Eran jornadas únicas que levemente en aquellos recuerdos de los primeros años de la infancia guardan la memoria como los mejores regalos a los que volver.

No es nostalgia, es la fotografía de la memoria. Los tiempos que no han pasado, que retienen el gozo de aquellos momentos y ahora cuando llega una mañana de verano sobrevuelan para regocijo de lo vivido.Aquellos, sí eran otros tiempos. Ni mejores ni peores para el recuerdo, es la vida de cada uno.

El Balneario de Nuestra Señora de la Cinta se inauguró tal día como hoy de 1951. Una década después pude disfrutar como un niño -nunca mejor dicho- de aquellas aguas de la Ría en los principios de los sesenta. No siempre se podía ir a Punta Umbría, el balneario era una gran alternativa en aquellos momentos para esa generación que hoy llaman los baby boom.

No duró mucho aquel tiempo idílico y en 1969 las aguas de la Ría no estaban para muchos baños y menos junto a la Central Térmica Cristóbal Colón, por mucho que el agua ahí estuviera más calentita por los desagües.

Muchas cosas han ido mejorando en la orilla del río Odiel en su margen izquierda, hasta la espartina marítima vuelve a colonizar la zona, se ven barriletes y cangrejos. Enfrente, la Reserva de la Biosfera como declaró la Unesco la otra orilla, en 1983.

Por eso no dejo de esperar que como ha ocurrido en otros lugares las aguas vuelvan a estar limpias, compatibles con la industria. Por lo pronto vamos a seguir disfrutando ahora con el Club Marítimo de Huelva y su playa donde al menos se puede tomar el sol y una cerveza bien fresca. ¡Salud y buen verano!

Baños y refrescos en la terraza

La imagen recoge para la historia uno de esos días de baños en el Balneario de la Cinta. Hay buen ambiente, niños en la orilla, buenos chapuzones en las aguas y también mucho público en la terraza bajo el cañizo, para igualmente refrescarse con buena cerveza y disfrutar de una comida con la brisa de la Ría. Un buen día de baños en la ciudad. La postal está circulada en el mes de julio de 1961, el día 17.

El Real Club Marítimo de Huelva

El balneario dejó de funcionar como tal, incluso su edifico tan singular fue reemplazado. En 1969 se crea aquí el que hoy llamamos Real Club Marítimo de Huelva. No fue fácil mantener la institución y de eso bien saben sus socios, los que están y los que nos dejaron, como en especial Juan Ortiz. Las mejoras se sucedieron, recientemente por parte del Puerto de Huelva el acceso y adecuación de la zona de aparcamientos con más plazas.

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